¡La reforma fiscal no soluciona el déficit fiscal, aumenta el desempleo!

Un economista convencional, ante la situación de las finanzas públicas costarricenses, (un déficit fiscal de 1.6 billones de colones, 5,2% del PIB) de manera inevitable dictaminaría un recorte de gastos sociales y un aumento de impuestos indirectos, un ajuste fiscal. Reducir la política fiscal para generar credibilidad los entes financieros internacionales (BM, BID, FMI), además fortalecer la política monetaria, y mediante el instrumento de tasas de interés poder regular la economía y contener la inflación.

Se degrada la política fiscal como mecanismo para generar empleo y crecimiento económico, y se impone por sobre la vida social las variables monetarias y la inflación. Todo esto para dar muestras de solvencia a los financistas, evitar a toda costa que las calificadoras de riesgo nos bajen la puntuación y eliminar las “presiones” del déficit sobre las tasas de interés. Su razonamiento financiero es totalmente lineal y superficial, no les deja ver ni las causas esenciales del fenómeno del déficit fiscal (Fraude Fiscal 8.22% del PIB), ni tampoco las consecuencias reales de sus recetas neoliberales (desempleo y pobreza). Las políticas aceptadas sin debate en la asamblea legislativa implican un ajuste fiscal que reduzca el déficit en 3.75% del PIB. Este consiste en un recorte del gasto social, de qué forma, pagando menos salarios, reduciendo la inversión del estado en fondos de pensiones (aumento de contribuciones, reducción de las tasas de remplazo, y aumento de la edad de jubilación), además reducción de las trasferencias del gobierno a instituciones con carácter social. Con los ingresos, pretenden aumentar los impuestos indirectos (afectan el consumo) con el fin de cargarle el aumento de ingresos a toda la población independientemente del nivel de pobreza y oportunidades.

Su reforma fiscal reducirá la actividad económica, por menor capacidad adquisitiva de los costarricenses, que tendrán más impuestos al consumo de los bienes esenciales para vivir, y menos salarios y pensiones para conseguirlos. Sin embargo la teoría en que se fundamente esta catástrofe social asegura que dado que el nivel de la economía está por debajo del potencial y además con una inflación debajo de la meta, se podría establecer una política monetaria que baje las tasas de interés, estimule la actividad económica y elimine impacto negativo del ajuste fiscal, y así convertirse en un ajuste fiscal “expansivo”.

Es brutal como se denigra el empleo y la vida de los costarricenses con esta reforma, no importa que los proyectos de empleo público y pensiones precaricen el nivel de vida, no importan que el impuesto al valor agregado contraiga el consumo, no importa que la regla fiscal contraiga la inversión pública en casos de “crisis”, todo esto se arregla mágicamente con política monetaria, dándole más plata a los bancos, estos bajan las tasas de interés y se elimina la catástrofe social que producen sus políticas.

Imponen el mercado financiero por sobre la vida de la gente, una reforma totalmente separada de la generación de empleo y desarrollo del país, más bien en nombre de la estabilidad del mercado monetario y estabilización cuentas fiscales, destruyen el poco estado social que no han podido privatizar, poniendo como principales causas del déficit el empleo público y pensiones, cuyo recorte junto no llega al 0.12% del PIB4 , y la implementación del IVA apenas mejora en el mejor de los casos un 1.33% 5 del PIB al cabo de tres años según Hacienda. Sabemos que el efecto será menor debido a que no se permitirá aumentar la tasa del 13%, y más importante debido a que el consumo privado crece positivamente pero cada vez menos

Este ha sido el impulsor del crecimiento económico y es el gobierno Central el que ha sostenido este comportamiento. Pero con menos gasto social del gobierno central y una reducción en el consumo hogares por aumento de la base imponible del impuesto, el crecimiento económico disminuirá. Esto provocado por un aumento de los precios, menor consumo que se reafirma con el no incremento de los salarios, que resulta en menor producción en ramas económicas del mercado interno, todo esto aumentando el desempleo que en 2016 es 9,7% según el INEC, nivel más alto desde 2014. Se concluye que menor actividad económica provocará un impacto negativo sobre la recaudación esperada, “por lo cual no hay claridad de que las medidas propuestas logren generar un crecimiento en la recaudación de este impuesto que logre cubrir significativamente el déficit fiscal” (Informe: Ley del Impuesto Sobre el Valor Agregado, 2016).

Lo que si hay mucha claridad es que la reforma fiscal provocará mayor desempleo y menor actividad económica en el país, y no resolverá el déficit fiscal, ya que está muy lejos del ajuste fiscal del 3.75% del PIB sugerido por el Fondo Monetario Internacional, pero muy cerca de aumentar la verdadera crisis de Costa Rica… ¡el desempleo!

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@nuevo.elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.

Últimas noticias

Te puede interesar...

[tipocambiocompra]
[tipocambioventa]

Últimas noticias

Edicto