En Montevideo, laĀ CĆ”mara de RepresentantesĀ aprobó el acuerdo con 91 votos de 93 posibles, luego del respaldo previo delĀ Senado, lo que convirtió aĀ UruguayĀ en el primer paĆs del bloque en ratificar formalmente el tratado.
Horas después, el Senado argentino dio luz verde al proyecto por 69 votos a favor y tres en contra, tras la aprobación previa en la CÔmara de Diputados.
Luego de la votación, el canciller uruguayo, Mario Lubetkin, celebró el cierre de “una fase que llevó mĆ”s de dos dĆ©cadas” y rindió homenaje a quienes participaron en las negociaciones durante estos 25 aƱos. “Nosotros asumimos nuestra responsabilidad y la cumplimos”, afirmó.
Lubetkin indicó, ademĆ”s, que ahora comienza una etapa “no sencilla”, en la que serĆ” necesario trabajar para adecuar a los sectores productivos que podrĆan verse afectados por la apertura comercial, y dijo esperar que la seƱal enviada porĀ UruguayĀ sea “correctamente leĆda enĀ Europa“.
EnĀ Argentina, elĀ GobiernoĀ del presidenteĀ Javier MileiĀ calificó la ratificación como un “hito” en la polĆtica de inserción internacional del paĆs y destacó que el tratado permitirĆ” eliminarĀ arancelesĀ para el 92 % de las exportaciones delĀ MercosurĀ hacia la UE.
AdemĆ”s, proyectó un “impacto significativo”, con estimaciones de crecimiento exportador de hasta el 122 % en diez aƱos, especialmente en sectores como energĆa,Ā minerĆa, agroindustria e industria.
El canciller argentino, Pablo Quirno, afirmó que ambos bloques consolidan “una de las mayores Ć”reas económicas del mundo” y sostuvo que la ratificación permitirĆ” que laĀ Comisión EuropeaĀ cuente con las condiciones necesarias para avanzar en su aplicación provisional, lo que facilitarĆa que las exportaciones comiencen a beneficiarse de las preferencias arancelarias negociadas.
Durante el debate en elĀ SenadoĀ argentino tambiĆ©n surgieron voces crĆticas.
El jefe del bloque peronista, JosĆ© Mayans, seƱaló que si bien no se oponĆan al acuerdo, era necesario “corregir las asimetrĆas”, especialmente conĀ BrasilĀ y con la UE, y advirtió que algunos sectores manufactureros podrĆan enfrentar dificultades para competir con productos europeos.
Desde el oficialismo, la jefa del bloque,Ā Patricia Bullrich, respondió que la mayorĆa de esas asimetrĆas fueron contempladas en la negociación y que se establecieron plazos de adaptación para facilitar la transición.
El acuerdo, suscrito el pasado 17 de enero, crea una de las mayores zonas de libre comercio del mundo con un mercado integrado por mƔs de 700 millones de personas, que representa alrededor del 30 % del Producto Interno Bruto (PIB) mundial y cerca del 35 % del comercio global.
El tratado regula el comercio de bienes y servicios entre ambos bloques. En el caso de los productos agrĆcolas āen los que los paĆses delĀ MercosurĀ son altamente competitivosā se liberalizarĆ” el 99 % de los intercambios, con eliminación inmediata deĀ arancelesĀ para numerosos bienes una vez que el acuerdo entre en vigor.
AdemƔs, el bloque suramericano abrirƔ su mercado a bienes industriales europeos.
Los otros socios
BrasilĀ ya aprobó el acuerdo en la CĆ”mara de Diputados y lo enviarĆ” alĀ SenadoĀ en los próximos dĆas, mientras queĀ ParaguayĀ remitió el texto a su Parlamento para su tratamiento.
ElĀ Parlamento EuropeoĀ se encuentra a la espera de la definición del Tribunal deĀ JusticiaĀ de la UE sobre la legalidad del acuerdo, pero laĀ Comisión EuropeaĀ (CE) podrĆa decidir empezar a aplicarlo de forma provisional sin esperar a una votación en la EurocĆ”mara.
La intención de europeos y suramericanos quedó plasmada en un acuerdo marco de cooperación firmado en 1995 y que entró en vigor en 1999, pero formalmente las negociaciones técnicas se iniciaron en Buenos Aires en abril de 2000.
Desde entonces, se celebraron decenas de rondas de negociación, un proceso complejo, incluso con pausas durante largos años.
“Este tratado lo puede aprobar la CE de manera inmediata y empieza a regir de manera inmediata. Hoy lo votamos y maƱana empieza a regir”, aƱadió Bullrich.
(EFE)