El desarrollo de nuestra realidad política, está enmarcada en un debate eterno sin “parangón” alguno. Costa Rica está inmersa en un serio peligro por la EPIDEMIA de las falacias argumentativas.
La detestable influencia de las estrategias de la izquierda comunista obsesiva, pareciera, están generando trastornos mentales en algunos “actorcillos políticos” del país.
Cuando DIOS manifestó SU creación, “la oscuridad reinaba”: “La tierra era caos y confusión y oscuridad por encima del abismo, y el espíritu de Dios se movía por encima de las aguas. Dijo Dios: ‘Haya luz’, y hubo luz. Vio Dios que la luz estaba bien, y apartó Dios la luz de la oscuridad”…; Génesis 1 del 2 al 4.
El relato bíblico nos confronta con la existencia de la luz y la oscuridad. Y siempre la luz estará por encima de las tinieblas, el bien sobre el mal.
En este espacio estamos insistiendo desde el primer día, que nuestra bella nación debe mantenerse alerta por LA DESESPERACIÓN de quienes perdieron el poder y de sus aliados actuales. Les incomoda la luz.
Guste o no, y para bien de muchos, la administración al mando está posicionada en un escenario fuera del tradicionalismo político y lejos de la incapacidad de gestión de los más recientes y tristes episodios que sustentaron los gobiernos del extinto PAC, auxiliados por el FA, PLN y PUSC.
La realidad heredada por la insensatez de los gobiernos contaminados por el PROGRESISMO IRRACIONAL (la izquierda comunista), nos tienen hoy en un escenario dónde las consecuencias pueden ser desastrosas.
Somos capaces de decir que cada una de las intervenciones en medios periodísticos poco objetivos, las apariciones en redes sociales, la manipulación de hechos y los discursos en las curules son las herramientas que los sectores opositores al gobierno actual están utilizando de manera irresponsable para establecer narrativas de odio e intentar polarizar “quam maxime” a la sociedad costarricense, evidenciando día a día su EXASPERACIÓN.
La medicina moderna viene acuñando un término desde inicios del actual milenio. El término médico y psiquiátrico “síndrome de hubris“. Esta patología lleva a perder la perspectiva de la realidad. Es también conocida como “la enfermedad del poder”.
De la mucha información al respecto, el Dr. Harry Campos Cervera, médico psiquiatra argentino, en una entrevista a Infobae expresó lo siguiente: “El síndrome de Hubris saca su nombre del teatro de la Grecia antigua y aludía particularmente a la gente que robaba escena. Empezó a usarse como trastorno de personalidad al observarse ciertas características en personas que ostentaron o tienen un cargo de poder”. Lo puede padecer cualquier persona que está en el ejercicio del poder”. Y aclaró que, si se piensa al síndrome en el marco de la política, “hay que considerar que ya para dedicarse a la política hay que tener cierto rasgo de personalidad narcisista y si a eso se le suma el entorno que se crea en el poder, son pocos los que llegan a una alta esfera de poder que logran escaparle al trastorno”. También dijo: “Es un trastorno de personalidad transitorio, que tiene síntomas psiquiátricos, pero más bien es observable desde lo sociológico dado que se relaciona con el momento que se esté viviendo” Acerca de cómo se trata esta patología, Campos Cervera fue contundente: “El tratamiento es hacer un baño de realidad y mirar la perspectiva global”.
No cabe duda que, a quienes les sonó muy lindo sacar de contexto argumentos, continuar con la manipulación de la información, considerase dueños de la verdad con NULA AUTORIDAD MORAL, sostener el estatus de incitar a la violencia, realizar cuestionamientos incoherentes y TEMEROSOS A DEBATIR CON LAS AUTORIDADES DE GOBIERNO y PROFESIONALES SERIOS; son, en definitiva, merecedores de la anterior descripción.
Vemos, por ejemplo, como exdiputados y diputados del FA, diputados del PLN y la “ex primera dama del más nocivo gobierno PAC” están siendo abanderados de la IZQUIERDA COMUNISTA. Sí estimado lector, la misma que ha hecho mucho daño en nuestro continente. Lo estamos diciendo desde hace más de 5 años, ¡el bipartidismo insano desapareció! Reitero, este servidor es fiel admirador del bipartidismo saludable y congruente.
Sin embargo, ¡mucho ojo!, NOS QUIEREN DIVIDIR irresponsablemente, por un lado, existe la tendencia abrumadora que respalda el cambio iniciado en el 2022 y continúa su avance a pasos agigantados. Los hechos sostienen esta posición. Por el otro flanco, tenemos la mezcla de aquellos que hicieron de la corrupción su “modus vivendi” y anhelan recuperar el control del poder en unión con los que protegen y admiran los sistemas políticos como el que implementó Petro en Colombia; los Castro en Cuba, Maduro en Venezuela, Morales en Bolivia, Ortega en Nicaragua y muchos otros más.
De este “mortal mix” de colores, rojo, verde, blanco, amarillo, negro y azul, según expertos, se obtendría un tono marrón oscuro, grisáceo o un tono tierra terroso y oscuro. Este sería el color de la bandera del retroceso y la extinción de nuestra democracia que representaría, “un nuevo nepotismo” que vendría a mantener de lejos las oportunidades a nuevos líderes y enterraría la MERITOCRACIA.
La mayor incongruencia que desea implementar la nueva oposición, con la guía del FA y respaldado por el PLN (más las 2 fracciones que se sientan juntas), es el mostrarse como una élite inmaculada y libre de cuestionamientos. ¡Desfachatez absoluta! La autoridad moral se gana, no se infla con ideologías vacías.
Lo citamos en una de nuestras notas: “La mentira necesita ser sostenida constantemente; la verdad se sostiene por sí misma”.
Esta semana mostró algunos hechos y comentarios de “figurillas” que desean seguir en la palestra política. ¿Será que su patología les impide alejarse del rato de poder que recién gozaron? ¿Seguirán estos saboteadores de la paz y la democracia utilizando las universidades y colegios “exclusivos” para implementar el adoctrinamiento a favor del TERRORISMO IDEOLÓGICO? ¿Estamos ante una parálisis del accionar patriótico en el Congreso? Viendo la firma del proyecto Marina Limón, ¿qué espera la nueva Asamblea Legislativa para continuar con la aprobación de los proyectos en materia de seguridad y narcotráfico? ¿Existen otras psicopatologías en nuestra clase política? De lo anterior y más, hablaremos la próxima semana, Dios primero.
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El autor es Licenciado en Relaciones Internacionales. Analista político internacional. Además elabora procesos de capacitación política, desarrollo comunal y administración. maumazu208@gmail.com.