
Hoy más que nunca, urge que tomemos acciones para encausar al país hacia la recuperación económica y social. Nuestros esfuerzos deben estar enfocados en la reactivación de la economía, en la inversión en infraestructura, en la reforma del mercado, en el apoyo a la producción nacional y en la recuperación de las empresas y empleos que se han visto afectados por la crisis que estamos atravesando.
En este proceso de recuperación también es de suma importancia fortalecer nuestro sector primario de producción. El sector agrícola será clave durante los próximos años para satisfacer las necesidades de abastecimiento de nuestra población. El proceso de reactivación del comercio mundial será lento, las grandes potencias mundiales han sido gravemente golpeadas y resulta necesario volver la vista hacia nuestra producción interna y hacia el mercado local.
Resulta necesario tomar conciencia de la importancia del agro, de la importancia de las y los productores que trabajan de sol a sol para llevar hasta nuestra mesa productos frescos y de calidad. También del comercio interno, del sector textil, del sector tecnológico, entre otros sectores que permiten la inclusión laboral de las mujeres, invaluable aporte para el desarrollo socioeconómico de Costa Rica.
Mi objetivo como diputado durante este cuatrienio ha estado intrínsecamente relacionado con las propuestas que he mencionado anteriormente. Principalmente con una reforma que necesita Costa Rica desde hace años: La Reforma del Mercado. Esta reforma no solamente busca contribuir con la atención a la crisis fiscal que vive Costa Rica, sino que también busca dinamizar los diferentes sectores de la economía y generar una mejor distribución de la riqueza.
Ante la crisis de salud que estamos atravesando y previendo las graves consecuencias para los sectores productivos que sostienen nuestra economía, se vuelve urgente que trabajemos en esta reforma. Hoy se denota más que nunca la necesidad de que este Congreso tome el toro por los cuernos y llegue a los acuerdos necesarios para llevarla adelante.
Es importante devolverle al mercado la confianza de los consumidores, pero también debemos buscar cómo sostener el consumo. Porque el consumo no se puede sostener si no hay empleo, no se puede sostener si estamos en crisis, una crisis que tiene maniatadas a muchas familias costarricenses, familias que vieron como sus ingresos cayeron en picada, al punto de no poder satisfacer las necesidades básicas. Una situación distópica que no nos hubiésemos imaginado hace cuatro meses.
Debemos iniciar una verdadera reforma a la ineficiencia del sistema financiero. También fortalecer el desarrollo agropecuario, potenciar los proyectos de las micro, pequeñas y medianas empresas y volver la vista hacia todo este capital que tenemos como país y que nos puede permitir salir de esta crisis económica y social en la que nos encontramos. Máxime cuando no tenemos poder de influencia en la dinamización de los mercados internacionales, de los cuales dependen sectores fundamentales de nuestra economía.
Por eso propusimos el proyecto Nº 20.861, para poner un límite a las tasas de usura que tanto daño le están haciendo a los bolsillos de las y los costarricenses. Se escucharon muchas voces, una de ellas fue la de la SUGEF, que realizó sus propuestas, se analizaron y se incluyeron dentro del proyecto, también todas las personas que integramos la comisión realizamos propuestas y trabajamos en conjunto para lograr la herramienta que votamos afirmativamente 50 diputados la semana pasada.
Así también, junto con otros compañeros y compañeras diputados, llevamos al plenario la discusión del uso de los datáfonos para bajar costos abusivos en comisiones que se les pagan a los bancos, cada vez que hacemos una compra con tarjeta de crédito o débito y lograr con ello, que aproximadamente 170 mil millones de colones queden en poder de las personas, para sus necesidades o inversiones y no engordando cuentas bancarias de unos pocos. Esta propuesta ahora es Ley de la República Nº 9831.
Propusimos la Ley Concursal, cuyo objetivo es amalgamar en una sola ley todo lo referente a las quiebras, esto nos sacaría del lugar 134 del “Doing Business”, donde nos encontramos por debajo de El Salvador, de Nicaragua, de Belice, de países africanos, entre otros, dándonos un mejor perfil de competitividad internacional, al fortalecer la seguridad jurídica de las y los inversionistas y trabajadores. Por eso urge aprobar el proyecto Nº 21.436 porque el salvamento de la empresariedad también significa salvar los empleos de muchas familias que hoy más que nunca lo necesitan.
También tenemos en proceso el proyecto de Medicamentos Nº 21.368, que en esta coyuntura es imprescindible, para que las y los costarricenses puedan ver una significativa rebaja en los precios al comprar sus medicinas. Es increíble que en Costa Rica una Enantyum cueste hasta diez veces mas de lo que puede costar en España o Estados Unidos.
Otra propuesta que cobra vigencia en esta coyuntura, ante la transformación global que estamos viviendo es la Reforma Integral al Sistema nacional para la Calidad Nº 21.160, que fortalece el mercado, asegurando que los productos o servicios que compramos, consumimos, producimos o exportamos cumplan con los estándares y las normas de calidad adecuadas y necesarias.
Por otra parte, en Costa Rica existen cientos de cláusulas abusivas en los contratos de adhesión, trámites engorrosos y plazos excesivos para la resolución de conflictos que afectan seriamente la defensa del consumidor. Por ello, hemos presentado el proyecto de ley Nº 21.369 que introduce los juicios colectivos, la defensa legal gratuita para los consumidores, la regulación del comercio electrónico, las garantías realmente justas en los productos y la protección al consumidor en compras de bienes y servicios de entrega a futuro.
Pero todavía falta más, falta más para que podamos hablar de una verdadera solidaridad tributaria, falta más para que podamos hablar de una adecuada reforma del mercado. Debemos trazar la estrategia correcta para fortalecer y dinamizar el mercado y generar un desarrollo socioeconómico equitativo. Debemos trazar la estrategia correcta para fortalecer y dinamizar el mercado y generar un desarrollo socioeconómico equitativo.
Tenemos que enfrentar también un sistema tributario mucho más justo para Costa Rica, no es válido que haya ganadores, mientras que la mayoría del pueblo carece de las necesidades básicas porque miles perdieron el empleo. Urge una reforma tributaria donde esos ganadores, los que están obteniendo utilidades, obligatoriamente, realicen aportes extraordinarios para sostener el Estado de derecho del que tanto nos enorgullecemos.
Injustamente se le ha criticado al señor presidente Carlos Alvarado porque renuncia a la pensión o reduce su salario. Yo lo veo como un gesto noble, de quien quiere darnos un ejemplo de solidaridad, pero hay quienes lo tergiversan quizás por congoja de que esto les obligue a actuar de la misma manera y tengan que tocar sus ganancias para solidarizarse con el pueblo de Costa Rica o como una manera hipócrita de zafar la tabla a su responsabilidad con nuestra sociedad.
Con una sociedad que siempre ha compartido un destino común, una sociedad inclusiva, donde los ciudadanos tienen igualdad de oportunidades y la posibilidad de forjarse una vida digna. Vivimos tiempos donde el egoísmo y la avaricia no deben tener cabida, donde es necesario apelar a la solidaridad, a la fraternidad y a la ayuda mutua, para salir fortalecidos de esta crisis y seguir adelante.
Debemos aprender la lección que nos deja el COVID-19, entender la vulnerabilidad y dependencia que tenemos como país, tomar acciones y trabajar para que en el futuro podamos continuar siendo ejemplo para el mundo, ejemplo de democracia, de innovación, de equidad, de justicia y de solidaridad.
—
Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, fotocopia de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@elmundo.cr.