
En el Parque Nacional Corcovado; desde hace varios años operan dos grupos debidamente “asentados e instalados” uno de cazadores ilegales y; el otro de coligalleros clandestinos que entre los dos están destruyendo la Flora y la Fauna del Parque Nacional Corcovado Patrimonio de la Humanidad; el cual alberga el 2,5% de la Biodiversidad de Costa Rica. En la actualidad se están aprovechando de la vigilancia reducida a causa de la pandemia, para seguir con más descaro la barbaridad que no tiene nombre.
Como si no fuera suficiente, en otro campo una parte de los empleados públicos están falsificando los bonos de ayudas del Gobierno para los damnificados.
¿Hasta cuándo seguiremos con los abusos?
A título de crónica y para no imitarlos; en algunos países donde hay terremotos a los ladrones que se aprovechan de los objetos abandonados por la prisa y el miedo, ipso facto e in situ les aplican la Ley Marcial y los fusilan, en el terruño serían suficientes unos años de cárcel según nuestra ley con o sin Pandemia.
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