
El mundo cambia, sí. Lo que no sabemos es el rumbo que toma hasta no conocer como termina la crisis de la salud. La economía no se restablecerá hasta que el miedo haya dejado de sentirse en las entrañas de la humanidad. A partir del momento en que se pierda el miedo, nos enfrentaremos a dos posturas. Una, volver al pasado y, dos, el nuevo camino.
El viejo mundo lo conocemos. El nuevo destino es un desafío. Es la gran oportunidad para lograr las metas que fijan los objetivos del desarrollo sostenible (ODS). Existirá la necesidad de las mentes más iluminadas dibujen el horizonte. No será sencillo, porque nunca ha sido fácil lograr el cambio.
Pienso que la mayor dificultad y, simultáneamente, el mejor aliado para el cambio será el miedo. Ese factor será determinante para el rumbo que tomemos.
Las guerras políticas no se acabarán. Los grupos no dejarán de existir ni abandonarán sus intereses gratuitamente. Habrá que buscar diálogos y más diálogos (a lo costarricense) para dar continuidad a la hoja de ruta que nos dieron los abuelos. Alfredo González Flores, el padre Volio, Roberto Brenes Mesén, Rodrigo Facio, don Pepe (especialmente él), los fundadores de Liberación Nacional.
Antes de ellos, los bisabuelos nos dieron la libertad para dibujar un destino. Especialmente Juanito Mora y esa generación que llegó hasta la construcción de 1871. Ese legado que aún pesa en el camino.
Considero que la hoja de ruta es cumplir con los ODS. Liberación, la socialdemocracia y el humanismo se representan en esos objetivos. No pueden estar 195 pueblos de la Tierra equivocados en su visión de un mundo mejor.
Costa Rica lleva adelantado camino. La administración de la crisis así lo confirma. La abolición del ejército y la inversión de esos recursos en educación y salud es una decisión universal. Pero debemos seguir los 17 senderos que iluminan los ODS. Debemos particularizar nuestro modelo. Eso nos permitirá seguir el sueño trazado desde la fundación de la Patria.
—
Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, fotocopia de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@elmundo.cr.