¿Es importante la familia?

A nuestros hijos, como personas inteligentes que son, también se les debe afianzar sus convicciones del significado que tiene la familia para ellos. Para ganarnos su respeto en el futuro deben aprender, desde que son pequeños, lo que representa y lo que necesita una familia para crecer día a día.

Las familias ya no son lo que eran. Sin duda, muchos de nosotros crecimos en familias que reflejaban lo mejor de la tradición. Las reuniones familiares con los abuelos, los tíos, los primos. Creo que todos recordamos los abrazos de nuestras abuelas, siempre nos estrechaban con el cariño incondicional, nos mimaban llevándonos en ocasiones a la cama nuestro sabroso plato típico del país (¡qué rico!, tengo la boca hecha agua.)

Si bien el apoyo que padres e hijos tenían – con mayor incidencia que hoy en día – que hacer para colaborar en los trabajos de la casa o la colaboración en el campo para sacar adelante la cosecha, hacía que en las anteriores generaciones, el propio medio ayudara a los padres a dirigir muchas de las conductas de sus hijos.

Los hijos tenían que formar parte de la familia forzosamente para salir todos adelante, pero hace un buen rato muchas cosas han cambiado producto de factores económicos, sociales que han inducido a la pobreza, y que como consecuencia ha provocado un éxodo del campo a la ciudad en búsqueda del escaso empleo. ¿Cómo llegar entonces a ser a una familia feliz?

Son muchos los padres y madres que se esfuerzan para que los menores, incluyendo jóvenes, “crezcan” prácticamente sin mover un dedo, asumiendo los primeros los gastos inherentes a vestuario, alimentación, escuela y en general las necesidades básicas.

¿Y a cambio? No, necesariamente buenas notas; una actitud de acomodamiento total, prácticamente nula la integración en las tareas que conlleva a un hogar, a una familia.

Uno de los mayores problemas que tienen los niños hoy es saber qué hacer con todo el tiempo que tienen en sus manos. Muchas veces he escuchado “papá, estoy aburrido. ¿Qué podemos hacer?”. Ante esto, los padres buscamos mil y una actividades extraescolares que cubran su horario y, porqué no decirlo, también el nuestro. ¿Pero acaso es incorrecto esto último?

Considero en lo personal, que no. Hoy en día somos millones de personas en nuestra región, el trabajo no sobra, y si bien la escuela es un lugar donde se fortalece la educación, es en casa el lugar donde se inicia la misma y por ende es donde debemos iniciar la formación de nuestros hijos/as, para lo cual será necesario entregar “las primeras responsabilidades”, pero además hacer que las desempeñen bien.

Nuestros hijos están creciendo en circunstancias diferentes, el “medio ambiente” no está de nuestro lado.

El estado de bienestar ha contribuido a deteriorar el estado de la familia. La batalla a la que nos enfrentamos, como son: problemas emocionales, insanos estilos de vida, violencia y abusos familiares, problemas medulares los cuales deben ser atendidos de manera urgente.

¿Dónde? Primero en la familia…

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@nuevo.elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.

Últimas noticias

Te puede interesar...

[tipocambiocompra]
[tipocambioventa]

Últimas noticias

Edicto