El peligro de una crisis sanitaria inminente: Desamparados a punto de estallar

» Por Luis Carlos Núñez Herrera - exregidor municipal

Imagen generada con IA.

Costa Rica se enfrenta a una bomba de tiempo: la amenaza de una crisis sanitaria que podría alcanzar magnitudes catastróficas, y el epicentro de esta crisis está en el cantón de Desamparados. A la vista de todos, la irresponsabilidad de las municipalidades vecinas, que se niegan a asumir su responsabilidad histórica en el manejo de desechos, ha dejado a este cantón cargando con una deuda que no es suya, pero que lo está arrastrando a un abismo.

Es bien sabido que la vida útil del Parque Tecnológico de Aczarri está al límite. Desde hace años, este centro de disposición final de residuos ha sido el alma del manejo de basura en el área, pero su infraestructura está condenada al colapso. Desamparados ha sido el municipio que ha “comido la bronca” no solo con el parque, sino también con las consecuencias de la sobrecarga de residuos desde el sector de Río Azul años atrás y ahora por años el Huaso. Años de inacción y falta de previsión por parte de otras municipalidades, como Alajuela que se niega abrir su parque de tecnológico de residuos, han dejado a Desamparados en una situación insostenible.

Y aquí viene lo más grave: el municipio de Desamparados, con el objetivo de intentar encontrar una solución, sacó a licitación un concurso para la gestión de residuos porque se había vencido la que teníamos, pero el resultado ha sido un rotundo fracaso. La falta de participación en este proceso, la nula respuesta de los actores clave y la ausencia de un manejo político y técnico adecuado, dejan claro que estamos al borde del desastre. Si no se toman medidas inmediatas, en agosto podríamos estar enfrentando una crisis sanitaria de proporciones nunca antes vistas en la historia del país.

Desde la oposición política hemos hecho todo lo posible para evitar que esta situación se convierta en una catástrofe, pero la realidad es que muchas municipalidades vecinas han dejado a Desamparados con la carga. Alajuela, por ejemplo, se ha desentendido completamente de su parte con su relleno, mientras que Limón ha hecho lo propio, negándose a asumir su responsabilidad histórica no solo estos cantones sino todos los que ven muy fácil tirarnos la carga, carga que se agota el verdadero TIC TAC no es de Febrero sino este año en materia de residuos. Los costos de disposición de residuos han escalado de manera alarmante: Desamparados, que antes pagaba 13 mil colones por tonelada, ahora estaría pagando 29 mil colones por tonelada, en un cantón con miles de unidades habitacionales que no pagan. Y mientras tanto, el resto de los cantones mira hacia otro lado, como si la responsabilidad no les concerniera.

Si Desamparados no logra encontrar una solución viable y un contrato que pueda cumplir, la situación se desbordará. El pueblo de Desamparados, cansado de soportar años de negligencia, podría decidir cerrar el acceso al relleno sanitario de manera definitiva, lo que obligaría a decretar una emergencia nacional. Este escenario ya no es una posibilidad remota, es una amenaza concreta que podría ocurrir en cualquier momento.

Lo más inhumano de todo esto es que, en medio de esta crisis, las familias desamparadeñas más humildes están siendo obligadas a pagar más por el servicio de recolección de basura. Desde hace meses, los habitantes de este cantón han visto un aumento en las tarifas, y se están viendo forzados a desembolsar hasta 6 mil colones más por trimestre. Los pequeños comercios, aún más afectados, están pagando hasta 60 mil colones o más por trimestre. Esta situación no solo es injusta, sino absolutamente insostenible.

La culpa de esta crisis no recae únicamente en Desamparados. Durante años, la falta de acción y la desidia de otros cantones han agravado el problema. Pero ahora, el cantón está solo en esta lucha, enfrentando un problema que no es suyo, pero que está a punto de desbordarlo. Es inhumano e injusto seguir echando la culpa a Desamparados por una situación que ha sido resultado de decisiones políticas erradas de todos los actores involucrados.

Costa Rica se encuentra en un arbitraje internacional por cientos de millones de dólares y aun así creemos que esto no es con nosotros, yo personalmente me siento como advirtiendo que va a estallar el reactor nuclear pero todos están pensando en campañas políticas, amigos y amigas esto va a estallar este mismo año.

Este lunes, se espera un aumento brutal en las tasas municipales de Desamparados, lo que podría agravar aún más la situación. Sin embargo, es posible que este aumento se evite si se encuentran soluciones a corto plazo que garanticen un trato humano y la continuidad en la recolección de residuos por parte de las empresas a la principal victima de esta historia. Pero no podemos seguir esperando. La falta de acción ha sido el mayor enemigo de este proceso y, si no se toman decisiones rápidas y firmes, estaremos enfrentando un colapso sanitario de proporciones incalculables.

Desamparados no puede seguir cargando con la culpa de una crisis que no es suya. Los irresponsables en los otros cantones deben asumir su parte de la deuda histórica. Es hora de que las autoridades tomen conciencia de la magnitud del problema, actúen con urgencia y resuelvan la crisis antes de que se convierta en una tragedia nacional.

Este es un llamado de alerta y porque no hasta una amenaza. Es ahora o nunca.

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