Devolverle la confianza a la ciudadanía: El gran reto del próximo gobierno

Cada transacción comercial tiene implícito un elemento de confianza. Ciertamente esto aplica igualmente al gobierno

Kenneth Arrow Premio Nobel de Economía 1972

La confianza es el elemento indispensable para la conexión en cualquier tipo de relación humana y es esencial para que los actores sociales colaboren entre sí. Es un fenómeno de percepción en el sentido de que reside en el “ojo del espectador”: La confianza se deposita en una persona o en una institución de la cual esperarnos no abusará de nosotros y salvaguardará nuestros intereses y al hacerlo resultará en una mejora para todos. Por lo tanto, la confianza en el gobierno puede definirse como la confianza de los ciudadanos en que las acciones del gobierno resultarán en un mejoramiento de la condición de vida de la colectividad.

La confianza puede construirse y mantenerse demostrando dos atributos fundamentales: cumplir la promesa y hacerlo eficientemente sin agendas escondidas ni segundas intenciones. La competencia se refiere a la capacidad de ejecutar dentro de los parámetros establecidos. La intención se refiere al significado detrás de las acciones, actuando honestamente y velando por las verdaderas necesidades e intereses de las partes interesadas.

La OCDE en su ranking de Confianza en el Gobierno (ordenado de menor a mayor confianza) clasifica a Chile (17,1%) en primer lugar como el país en que los ciudadanos confían menos en su gobierno en el mundo. Le sigue en el segundo lugar Polonia (27.3%), en tercer lugar. Bélgica (29.3%) y Costa Rica en cuarto lugar con un bajísimo 29.8% (bastante mal realmente). No sorprende en absoluto, que países de alto desempeño económico y social, como Países Bajos (78.1%), Noruega (82.9%) y Suiza (84.9%), obtengan las más altas calificaciones de percepción de confianza en sus gobiernos.

Si revisamos la Confianza del Consumidor (la actitud negativa o positiva del consumidor para gastar en bienes o servicios que no son de primera necesidad) la situación de Costa Rica no es mejor. En febrero de 2018 la Confianza del Consumidor en Costa Rica fue de 45%, la más alta de los últimos 6 año. A febrero de 2021 bajó a 36.7%. Se considera que la Confianza del Consumidor es buena cuando es 50% o más. Existen países, por supuesto con un alto desempeño económico y social, que están muy por encima del 50%, como Taiwán (76.92%), China (72,6%), Estados Unidos (59.5%) y Alemania (58.5%).

En la encuesta que la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones Empresariales del Sector Privado (Uccaep), hizo a sus asociados durante el primer semestre de 2021, la percepción y la confianza de los empresarios se mantiene en niveles muy bajos, al igual que la Confianza en el Gobierno y la Confianza del Consumidor. La Confianza de los Empresarios es 4.85 (en una escala de 0 a 10), o sea poco satisfactorio. Esto a pesar de que se recuperó de su punto más bajo de 2,69, registrado el año pasado.

Pero, ¿Cómo se recupera la confianza de los ciudadanos en el gobierno? La respuesta corta es mediante acciones que sean percibidas como beneficiosas para los ciudadanos. En los últimos tiempos, las acciones percibidas por los ciudadanos como beneficiosas para sus intereses son escaseas. Tan escasas que cuesta recordarlas. Por el contrario, las acciones que los ciudadanos perciben como contrarias a sus intereses, son muchas, Solo para citar algunas: altísimas cargas sociales, mal servicio al público en las instituciones gubernamentales, altos impuestos, altos costos de la energía eléctrica, y de los combustibles. Además, la corrupción es una constante, la mayoría de la población cree que no tendrá acceso a una pensión digna – o a ninguna pensión del todo – cuando llegue la edad de retiro. El desempleo y la informalidad siguen azotando a gran cantidad de personas y como si fuera poco, la delincuencia y el narcotráfico parecen imposibles de controlar.

Deloiitte, la empresa internacional de consultoría, ha determinado que hay cuatro factores por medio de los cuales. los gobiernos pueden generar y mejorar la confianza; Humanidad. La humanidad en el servicio público tiene varias dimensiones: a) resolver los asuntos de forma rápida, segura y a satisfacción de las partes, b) valorar y respetar a todos sin distingo de raza, género o creencia religiosa o de cualquier otra índole, c) tener siempre presente el bien supremo de la sociedad como un todo, d) tomar siempre en cuenta a todas las partes involucradas, e) implantar procesos eficientes para que faciliten, y no obstaculicen, el logro de los objetivos que motivaron su creación, Transparencia. Se manifiesta de varias formas: a) compartiendo información y comunicándola de forma fidedigna y honesta, b) revelando las decisiones con relación a la presupuestación y las fuentes de fondos, c) revelando la información relevante sobre comisiones, impuestos, y costos de los programas y servicios. La transparencia no es, ni ha sido, el punto fuerte del estado costarricense. Solo para citar un ejemplo, el fondo de Invalidez, Vejez y Muerte que maneja la CCSS es realmente lo contrario a transparente. Es lo que se puede llamar opaco, ya que los cotizantes no reciben información regular y detallada sobre el estado de sus cotizaciones al fondo. Los cotizantes deberían recibir un estado de cuenta de sus aportes de forma mensual, donde se incluya información sobre el saldo inicial del periodo, los aportes hechos al fondo, el rendimiento, los costos de administración y el saldo final del periodo reportado, De esta a forma y con el control de los cotizantes, muchos de los problemas que se enfrentan actualmente, se hubiesen minimizado. Competencia y Capacidad. Los servicios públicos deben: a) asegurar que están diseñados para cumplir con lo esperado por los usuarios,

  1. b) ser accesibles y seguros en su uso, c) tener la dotación de recursos necesaria (ni más ni menos) para lograr los objetivos para los que fueron creados, d) asegurar la competencia de los servidores públicos que los operan y administran, de forma que tengan la compresión necesaria para responder adecuadamente a las expectativas de los usuarios. Honestidad. La honestidad no es solo evitar la apropiación indebida y el enriquecimiento ilícito. Es también mantener lo prometido y convertirlo en Es eliminar el doble discurso al decir y hacer cosas diferentes. Es además producir bienes y servicios de calidad (entendida la calidad como lo que el cliente o usuario espera recibir), de forma oportuna utilizando información integra, confiable y segura de forma que ésta no sea sujeta a manipulación indebida.

Estos cuatro factores determinantes para generar confianza han sido mencionados una y otra vez en la retórica política, por ya mucho tiempo. Desafortunadamente, por esa razón y por qué han sido utilizados sin la seriedad y el compromiso necesarios, suenan desgastados y trasnochados. Sin embargo, son tan válidos hoy como siempre lo han sido.

Los operadores del poder político deben asumir la tarea de recuperar la confianza con la mayor celeridad, seriedad y determinación, para que sea la base de la tan necesaria recuperación económica que facilite el ambiente necesario para la inversión empresarial, y así permita retomar el crecimiento económico, aumente el empleo significadamente y se reduzca al mínimo la indeseable informalidad.

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@nuevo.elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.

Últimas noticias

Te puede interesar...

[tipocambiocompra]
[tipocambioventa]

Últimas noticias

Edicto