
Actualmente, todos sabemos que nuestro planeta se encuentra en una fase de calentamiento, donde los polos se derriten cada vez más, causando que el nivel del mar aumente poniendo en peligro a muchas personas que habitan en las costas e inevitablemente provocando graves afectaciones en el ecosistema, es decir, el calentamiento global está modificando la forma y espacio habitado por los seres vivos. Ante este panorama tan desolador, en el cual podemos estar cerca de la extinción de la vida tal y como la conocemos en este mundo; es necesario hacer concientización en la sociedad para empezar a cuidar nuestro hogar y toda vida que habita en él.
Por tanto, en este ensayo se mencionará una problemática que está afectando nuestro país desde hace algunos años, me refiero a la minería en la zona de Crucitas, en Cutris de San Carlos. Inicialmente dicha zona seria explotada por Industrias Infinito, pero a pesar de la ayuda por parte de algunos altos jerarcas del gobierno Arias Sánchez, el proyecto no fue rechazado por el Tribunal Contencioso Administrativo en el 2010. Con esta resolución se pensó que la minería llegaría a su fin en Crucitas, no obstante, aproximadamente siete años después la realidad sería otra.
En el transcurso del año 2017 y hasta el presente en la zona se está llevando a cabo la minería ilegal, por parte de coligalleros. Estos realizan la labor de excavación con palas y demás instrumentos, es decir a diferencia de la empresa Infinito estos lo hacen de manera artesanal. Sin embargo, esta técnica no evita que se destruya la zona, ya que se elaboran huecos muy profundos, se contaminan las aguas, se ven problemas de basura, se destruye parte del bosque y demás. Es decir, la lucha por proteger este lugar fue en vano, ya que, aunque el impacto sea menor, de igual manera se está generando una afectación ambiental.
Por otro lado, es importante mencionar las posibles causas que han llevado a los vecinos de las comunidades aledañas y hasta de otros países como es el caso de los nicaragüenses a ejercer este oficio ilegal.
Una de las principales causas es la falta de fuentes de trabajo en la zona, ya que la “amplia oferta laboral” va desde ser explotado en un aserradero con jornadas de hasta 15 horas para recibir un sueldo miserable o ser jornalero en una finca con condiciones laborales similares.
Otra de las posibles causas es la crisis que vive el país en materia laboral, es decir, los vacantes son limitados y además para conseguir un empleo digno es necesario tener muchos títulos o en su caso tener “argolla”, condiciones con las cuales la mayoría de los lugareños no cuentan.
Asimismo, para nadie es un secreto que la minería, es una actividad muy bien remunerada, lo cual no es el caso de la mayoría de los trabajos en el país, mucho menos si el nivel educativo no es muy elevado.
Las causas pueden ser múltiples, pero se consideran las más relevantes las mencionadas anteriormente, en este sentido, es necesario señalar que no se está defendiendo una postura a favor o en contra de la minería ilegal, sino que se pretende mostrar los factores que muchas veces son invisibilizados por parte de los medios de comunicación o el mismo gobierno; así como hacer mención de las afectaciones en el ambiente que se generan por esta actividad sin control.
Ahora bien, se considera de vital importancia que la explotación en esta zona sea detenida efectivamente o en su defecto que sea una actividad supervisada por las instituciones correspondientes, con el fin de minimizar la afectación ambiental principalmente, ya que la vegetación y la fauna de la zona está siendo por el momento la más afectada pero seguidamente puede ser la vida humana que se verá en mayor peligro por el uso de productos tóxicos sin la debida protección, causando no solo daño al manipulador sino también a las personas cercanas al foco de contaminación y además no se puede obviar que dicha actividad ha provocado ya pérdidas humanas.
Se considera que una de las posibles soluciones al problema podría ser la ya mencionada anteriormente, permitir la explotación de la zona, pero bajo supervisión, esto además de cuidar de mejor manera el medio ambiente también podría ser la oportunidad de trabajo para muchos lugareños, asimismo el gobierno podría utilizar para otras finalidades las cantidades de dinero que se invierten en fuerza policial, que en la mayoría de los operativos por alguna razón nunca decomisan grandes cantidades de oro, cuando se sabe que las cantidades de dicho material extraído por semana supera por mucho la cantidad que se encuentra reportada.
También al ser la zona explotada de manera sostenible y con las debidas precauciones el gobierno obtendría un ingreso muy considerable de ganancias, el cual podría salvaguardarnos de la crisis actual. Quizás esta opción sea repudiada por la mayoría de ambientalistas, pero, no obstante, se debe ser consciente de que dicha actividad se está llevando a cabo sin ningún tipo de control y sin que las autoridades policiales hagan o puedan hacer nada al respecto y continuará así hasta que el oro se acabe o hasta que el gobierno brinde oportunidades reales y no solo promesas a estos pueblos.
De la misma forma se podrían llevar a cabo proyectos que brinden oportunidades laborales y desarrollo a la zona, ya que está como muchas otras del país al estar lejos de la periferia se dejan en el olvido por parte del gobierno, excepto durante campañas electorales. La finalidad de dicha iniciativa seria detener definitivamente la explotación en la zona, ya que se estaría brindando nuevas oportunidades de trabajo y de subsistencia sin necesidad de destruir nuestro hogar, que cada día nos da una nueva señal, para que nos detengamos y salvemos su vida y la nuestra.
En síntesis, las medidas que se deben de ejercer en relación a la explotación minera ilegal en la zona de Crucitas indiscutiblemente han de ser contundentes y a la vez inclusivas, para recuperar las zonas que han sido destruidas por dicha actividad sin control y además brindarle a la población oportunidades de progreso; asimismo, dicha intervención se considera que no puede esperar más ya que nuestro ambiente es él que está pagando las consecuencias de las desinteresadas políticas del Gobierno de la República y de la inconsciencia de la humanidad, que cree que la inminente destrucción de nuestro planeta es solo un juego.
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