
Hoy en día, las telecomunicaciones se han vuelto un tema de gran importancia para nuestra vida diaria. Poco a poco se fueron trasformando de ser un lujo de algunos para terminar siendo una necesidad de todos.
En un origen, la telefonía fija era prácticamente el único servicio que solíamos asociar con telecomunicaciones, no obstante, hoy en día existen los teléfonos inteligentes, que permiten no sólo la comunicación típica por voz, sino que también es posible navegar por Internet y tener acceso al mismo como si estuviéramos desde una computadora.
Sin duda alguna, los avances tecnológicos han hecho posible que tengamos acceso a nuevas formas de disfrutar estos servicios, los cuales han ido cambiado y se han vuelto mejores y más eficientes. No obstante, el principal factor que posee una injerencia en el desarrollo de las telecomunicaciones es el Estado.
Como bien es de conocimiento general, previo a la aprobación del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana, existía un solo operador de servicios de telecomunicaciones, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE). Posteriormente, con la aprobación del mismo, se procede con la apertura del Sector de Telecomunicaciones, lo que significa que el monopolio estatal en esta materia se rompe, permitiendo así la entrada de nuevos operadores con la finalidad de competir en el nuevo mercado que se estaba creando.
Mediante Ley de Fortalecimiento de las Entidades Públicas del Sector de Telecomunicaciones, Ley N°8660, y por medio de la reforma a la Ley de la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos, Ley N°7593, se crea la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel), que tal y como indica el artículo primero de la Ley N° 8660, será el órgano encargado de regular, aplicar, vigilar y controlar el ordenamiento jurídico de las telecomunicaciones. Asimismo, se creó la Ley General de Telecomunicaciones, Ley N°8642 y sus respectivos reglamentos, con lo cual se completó la legislación de telecomunicaciones.
Todo lo anterior hizo posible que entraran nuevos competidores al mercado, siendo los más relevantes Claro y Telefónica, quienes ganaron la concesión de bandas del espectro radioeléctrico y con ello la posibilidad de competir en el servicio móvil, comprendido principalmente de telefonía e Internet. Así las cosas, ya son seis años desde que dichos operadores entraron a competir, lo cual ha creado grandes cambios en nuestro país.
Dichos cambios han sido posibles gracias a la gestión que ha venido realizando la Sutel el Viceministerio de Telecomunicaciones. No obstante, el órgano técnico es la Sutel, de la cual se ha criticado mucho últimamente. Si bien es cierto siempre existen temas polémicos que suelen afectar la sensibilidad de todos nosotros, me parece adecuado ser justos en cuanto a la labor de una institución que comenzó desde cero, en un ambiente nuevo y desconocido y con muchos retos por delante. Gracias a la Sutel se han logrado importantes avances en materia de telecomunicaciones. Luego de la adjudicación de las bandas del espectro radioeléctrico, se han realizados acciones importantes en materia derechos de los usuarios finales, por ejemplo, la portabilidad numérica (pasarse a otro operador conservando el mismo número), la cual se realizó en tiempo récord comparado con otros países de Latinoamérica, donde duraran años en implementar dicha medida. En este mismo sentido, la Sutel ha realizado múltiples esfuerzos para desincentivar el robo de celulares, creando convenios con organizaciones internacionales de operadores, donde se puede reportar los números de IMEI´s (número de identificación de cada dispositivo móvil como celulares) y se introducen en una base de datos para que estos sean bloqueados.
De igual forma, el Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel) promueve el desarrollo de las telecomunicaciones en todas aquellas áreas donde no es rentable para los operadores llevar servicios de telefonía e Internet, lo cual ha beneficiado a miles de costarricenses, disminuyendo así la brecha digital y brindando más y mejores oportunidades.
Uno de los temas más criticados y cuestionados es el del servicio de Internet móvil y el rezago de nuestro país con respecto a otros de la región.
En nuestro país, a partir de la apertura del sector de telecomunicaciones y la creación de la Sutel en el año 2009, se pasó de un 34,33% de individuos que utilizaban el servicio de Internet, a un 66,03 en el año 2016 según los datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones. Este factor deja en evidencia el avance que se ha realizado gracias a la intervención del órgano regulador a través de gestiones para promover dicho desarrollo. Esto deja en evidencia que a pesar que Costa Rica no tiene las mejores velocidades de Internet móvil a nivel centroamericano, pues es de un promedio de 3.75Mbps según speedtest.net, sin duda alguna es el país con mayor porcentaje de población que tiene acceso al servicio de Internet. Por ejemplo, Nicaragua, que posee una velocidad promedio de Internet móvil de 11.97 Mbps, únicamente tiene una penetración del servicio de Internet de 24,7%, es decir, únicamente 25 personas de cada 100 tiene acceso a un servicio de una velocidad de 11.97 Mbps, pero el otro 75% no tiene acceso del todo. Dicho comportamiento se manifiesta igual en todos los países de centroamericanos, incluyendo Panamá con tan solo un 54% de su población que tiene acceso a Internet.
Por el contrario, nuestro país tiene porcentajes más altos que México, y nos ubicamos en los primeros lugares después de Estados Unidos y Canadá, junto con países como Argentina, Chile y Uruguay en lo que se refiere al continente americano. Lo anterior ejemplifica que vamos por el camino correcto y a pesar que las velocidades de Internet aún no son tan altas como en otros países, sí podemos sentirnos orgullosos de encontramos a niveles similares de penetración de dicho servicio con países con mucho mayores recursos y con muchos años adicionales de haber abierto el mercado de telecomunicaciones.
Una cosa es cierta, las telecomunicaciones son un motor para el desarrollo de un país y si queremos mejores servicios, hay que pagar por ellos. Actualmente, con la declaratoria de competencia del mercado de telefonía fija en nuestro país, mucho se ha criticado, no obstante, se pierde de vista todo lo que hemos avanzado y que a fin de cuentas fue siempre el propósito de la apertura del sector de telecomunicaciones, siendo que todos los países desarrollados tienen estos modelos, donde se busca que los operadores compitan constantemente para que los usuarios finales gocen de mayores beneficios a un menor costo.
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