
El pueblo colombiano desde el pasado domingo 7 de agosto del 2002, navega oficialmente por el canal de la izquierda. Su presidente Gustavo Francisco Petro Urrego es el primer gobernante de tendencia izquierdista que asume el poder en el país suramericano.
¿Cómo influye el nuevo líder cafetero en el mapa geopolítico de América del Sur? Recordemos que actualmente países como Chile, Perú y Argentina, tienen cabezas presidenciales con la izquierda como norte. Brasil espera una decisión política relevante, ahí se tendría un cuadro sólido de esa tendencia en Suramérica.
Petro es un líder que ha pasado por diferentes escenarios en su ruta a la Presidencia de la República. Con una facilidad para comunicarse y realizar discursos que tocan las fibras del ciudadano, el hoy presidente de Colombia, es economista y un reconocido “exguerrillero”, estuvo preso, también fue alcalde de Bogotá.
La elección presidencial (la cual no estuvo exenta de escándalos, como los “petrovídeos”) en sus resultados manifestó un abstencionismo del 45.02% en la primera ronda y un 41,87% en el balotaje.
En la toma de posesión Petro en su mensaje enfatizó: “Los 10 compromisos son para: conseguir la paz verdadera y definitiva; cuidar de la vejez y de la niñez, de la discapacidad; crear un Ministerio de Igualdad; dialogar “sin excepciones ni exclusiones”; escuchar a todos los colombianos; crear una estrategia integral de seguridad; combatir la corrupción; proteger el medio ambiente; impulsar el desarrollo; cumplir la Constitución y crear y mejorar leyes”.
Con una herencia, dónde la pobreza alcanza al 39%, el desempleo al 11,1% y con una informalidad del 44,5%, el hoy presidente está llamado también a solucionar la constante inseguridad; la violencia se ha posicionado con grupos armados financiados por el narcotráfico. Además, es alarmante la cantidad de líderes sociales perseguidos, miles de desplazados y fronteras inseguras.
Analistas políticos colombianos mencionan que Petro representa un “cambio dramático, antiestructura, antisistema, antitradicionalismo”. El reto más grande es unir a un pueblo harto de la corrupción y desesperanzado en sus políticos.
La necesidad de vivir en un estado social, equitativo y con una distribución justa de la riqueza, es el anhelo de los colombianos.
Colombia es el segundo país con mayor desigualdad en América Latina, después de Brasil. El expresidente Duque deja el déficit fiscal en un 83 por ciento: los gastos del país superan sus ingresos y sin embargo las políticas sociales son extremadamente débiles y en amplias zonas del país el Estado está, simplemente desaparecido. Así describen la realidad del hermano país suramericano algunos medios de prensa. “Si el nuevo presidente de Colombia logra proteger a las comunidades desde un enfoque de derechos humanos, que englobe la relación de la violencia con temas como la pobreza multidimensional y la desigualdad, podrá sostener que el pueblo colombiano ha comenzado, por fin, a superar uno de los problemas más grandes que lo aquejan: la inseguridad generalizada en su territorio, incluidas las masacres y los asesinatos continuos de líderes sociales y ambientales”. Tal cual lo mencionó la plataforma de medios internacionales openDemocracy.
La aparición de líderes con un alto porcentaje de aceptación y tintes de populismo en nuestro continente, son consecuencia de los desgastados y tradicionales lideres políticos. Aquí debemos de considerar que la línea entre el populismo y autoritarismo es muy, pero muy delgada. El seguimiento a esta nueva tendencia de “cambio” en los estilos de gobiernos, han maltratado y sumergido a estados democráticos en administraciones con características de una dictadura.
Los estados que proyectan sus metas en la llamada agenda del siglo 21, vienen a desmarcarse del legado establecido por los gobiernos tradicionales que ostentaron el poder en las tres décadas más recientes. Los casos de Bolivia, Ecuador y Venezuela, son una alerta para las democracias consolidadas como la nuestra.
¿Qué rumbo marcará la influencia del nuevo gobierno en Colombia en la geopolítica del continente americano? ¿Cómo fortalecerá nuestro país sus relaciones bilaterales con el nuevo gobierno colombiano? De lo anterior, el análisis de los primeros 100 días de la administración Chaves Robles y más hablaremos la próxima semana, Dios primero.
_________________
Sobre el autor:
El autor es Licenciado en Relaciones Internacionales. Asesor Legislativo, analista político internacional. Además elabora procesos de capacitación política, desarrollo comunal y administración. maumazu208@gmail.com.
—
Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.