
“Cuando uno es un martillo todo lo que ve le parecen clavos”.
El PAC es un partido de funcionarios y burócratas, expertos administradores públicos, políticos de carrera y seguidores de la corriente moderna de hiper integración global y comercial. Dicho de otra manera, todos aspiran al modelo de Unidad Global, integración y “diversidad” que tomó fuerza en épocas de Kofi Annan que dicta aún buena parte de las posiciones de las naciones occidentales miembros de la ONU.
En ambientes hiper burocratizados es natural que los funcionarios busquen validar su puesto más que justificar la necesidad de este. Y la estrategia para lograr esto es generar la ilusión de trabajo.
Es por esto que muchas de las acciones del gobierno tienen la costumbre de abarcar kilómetros en apariencia, pero apenas medir una micra de profundidad. Es decir, las acciones que enorgullecen al gobierno tienden más a ser simbólicas, que profundas o de peso, están por tanto diseñadas para “terminar con una sonrisa, una validación” pues se dirigen quirúrgicamente a demostrar la aplicación de principios “nobles” no racismo, no discriminación, inclusión y accesibilidad. Y nadie en su sano juicio puede abogar en contra de lo anterior. Sin embargo, las acciones como tales tienen poco o nulo calado, importancia y sustancia.
Esa política de sonrisa y demostrar que “ya somos niños grandes” es ideal para solicitar préstamos o negociar mejor deuda. Nada refleja mejor lo anterior que la odisea que fue el ingresar a la OCDE, probando nuestra valía y madurez progresista desde que sale el sol hasta que se acuesta. Porque cuando demostramos que el país puede comer sin dejar caer la comida del plato entonces logramos préstamos con menores intereses… En fin…
La situación ya de por sí venía amarga antes de la pandemia, el tiempo perdido en decidir si aprobar o no una reforma fiscal pospuesta por 2 gobiernos, la costumbre de construir con prestado y la certeza del “ya le tocará al que venga después lidiar con esto.” Dejó a Costa Rica en manos de un gobierno que más que electo por voluntad popular fue la única válvula de escape que el electorado pudo encontrar para no caer en manos de un gobierno fundamentalista cristiano.
Es por eso que siempre que digo que el PAC nunca ha ganado una elección, la administración Solís recibió la presidencia tras la renuncia de Johnny Araya a la carrera por la oficina más importante del país. Alcalde a quien entre sus logros tras 3 décadas de monarquía indiscutida podemos atribuirle cuando menos 400 cuarterías, que hoy son uno de los focos del resurgimiento de la epidemia de COVID-19.
Y la segunda victoria del PAC y presente Administración se debió a la repulsión de la gente a ser gobernados por un fundamentalista cristiano, que en sus mejores días hablaba en lenguas y en sus peores días; no tengo el valor de imaginar que nos hubiera podido deparar, quizás sacrificios de primogénitos o lapidaciones de impíos o bien el diezmo -que al fin y al cabo fue propuesto por Rodrigo Chávez ministro del PAC así que no hubo mucho cambio por ese lado -.
El domingo 12 de julio don Carlos Alvarado sale en cadena nacional con un tono decidido, fuerte y directo hablando de la muy necesaria esperanza, de que mejores días vendrán y lo urgente de tomar decisiones difíciles hoy, para tratar de no tener que arrugar mucho la cara para bajar el aceite de castor que nos darán durante los próximos años.
Dice don Carlos que los puntos del plan de recuperación son:
1. El lunes el gobierno presentará a la Asamblea un proyecto para reducción de los salarios millonarios del sector público.
Y pues bueno bienvenido sea, la única pena en eso es que haya tenido que haber un tufo a fin del mundo para que esto fuera tema de conversación.
Ahora queda más claro -si antes quedaba alguna duda-. Que la única manera de contraer gasto público era por catástrofe y nunca por decisión política. Antes de contraerlo es más conveniente tasar la canasta básica, los servicios y el entretenimiento que ya están a la vuelta de la esquina para el 1 de agosto. Que cerrar el copioso tubo de viajes, cócteles, chefs y chóferes…
2. Negociación con el FMI.
Donde se pretende (re)negociar $504 millones de dólares. Alvarado fue claro diciendo que esta idea pretende darle un poquito de oxígeno a las finanzas del 2021 y no a las del 2020. De nuevo esa “platica” es para a las finanzas del gobierno y su gasto público (esperemos) aún contraído gracias al punto 1. Dice don Carlos que esto no es “nueva deuda” es deuda más barata…
Y bueno, aunque esto puede no ser mentira, es cuestión de puntos de vista de las maromas del lenguaje a las que el PAC y en general los políticos nos tienen acostumbrados. No existe deuda barata, toda deuda implica la cancelación total y absoluta del monto neto recibido en préstamo más la ganancia del prestamista. En otras palabras, no es deuda más barata es deuda más larga. El garrote es el mismo, el garrotero es el que más simpático que el anterior.
Pero a partir del 1 de enero de 2021 además de lo que usted le deba al BAC -si fue uno de los afortunados- le deberá también $504 millones al FMI y para pagarlo pues más nos vale a todos tener empleo el 2 de enero de 2021.
1. “Estímulo a la producción nacional”
Aquí damas y caballeros; aquí está el truco de magia. La re-dirección de la atención, los kilómetros abarcados y la micra de profundidad. ¿Quién en su sano juicio puede estar en contra de un “Estímulo a la producción Nacional”? Pues nadie, producción nacional es lo que se necesita. Producción Nacional significa bajo desempleo, significa dormir tranquilo, significa llevar la fiesta (cuando se pueda) en paz, es esa birra con los amigos, ese café sin sabor a preocupación.
Producción Nacional significa Empresa Privada… Aunque en Costa Rica esto siempre ha tenido sus excepciones, la más conocida el ICE y bueno yo personalmente estoy orgulloso del ICE, generación de energía eléctrica limpia y telecomunicaciones de un nivel que pues podría ser peor… Y bueno en el ICE es donde se concentra el tercer punto estratégico de Plan del Gobierno, dice don Carlos que nos va a bajar el recibo de la luz. Y bueno eso es todo.…
No sabemos cuánto, pero lo peor es no sabemos cómo, y cómo es la pregunta que tenemos que hacernos. ¿Cómo el ICE que hasta el domingo a las 6:59 de la noche tenía una deuda para los próximos 3 años de $725 millones de dólares encontró aire para bajarnos la factura?
Antes del COVID-19 veíamos como VICESA en Cartago despedían 250 empleados porque la electricidad de Costa Rica, -aunque limpia-, era la más cara de Centroamérica. Entonces
¿Qué pasó en época de pandemia que ahora permite bajar la factura y cuánto va bajar? Porque un estímulo a la producción nacional era lo que ocupaba VICESA para no irse, ahora ¿hubiera sido suficiente esta rebaja para que VICESA no se hubiera ido?
¿Y qué pasa con la otra producción nacional?
Que sí, es comprensible como una reducción de tarifas eléctricas puede verse como un incentivo a la producción porque se ahorran gastos que se hubieran ido en pagar facturas de la luz, ignoremos el hecho que ignoramos de cuánto será el recorte y pensemos en si ese recorte será suficiente reducir el desempleo apocalíptico que la pandemia le sumó al trágico 12% de que veníamos arrastrando.
En otras palabras, si su empresa sobrevive esto ¿podrá ver el recibo de luz del mes y decirle con confianza a 1 o 2 personas que las va a contratar porque ahora sí tiene para pagarles, su salario, mi salario, aguinaldo, cesantía y Seguro Social?
“Como son martillos y todo les parece clavos, tratan de solucionarlo todo a martillazos”. El gobierno que tiene su cara en el señor Carlos Alvarado se le olvida por completo que existe el sector privado. Y es esta manera de ignorar al verdadero y único sector productivo del país, hace que los vientos traigan un aire de incompetencia en el mejor de los casos y de comunismo y nacionalización cuando las latas del techo se empiezan a sacudir.
Cerramos por casi 1 mes en marzo y abril, los que pudieron abrieron y ahora cerramos una semana más. Y entendemos muy bien porqué lo hacemos, queremos cuidar la CCSS, queremos que la gente viva. Y aunque nuestras calculadoras ya están hartas de vernos sacar cuentas de alquileres, CCSS y salarios y nuestros empleados y ex empleados nos escriben de vez en cuando preguntan cómo estamos y con risa nerviosa les contestamos que “bien”. Y nosotros dudamos si preguntarles a ellos o no porque nos duele haberlos despedido “sin razón”.
El único mensaje extraíble del plan de recuperación del domingo es “Chiquillos creo que se cómo hacer para aguantar de aquí al traspaso de poderes”.
El domingo a las 7:00 pm recibimos un montón de “Voy a pedir prestado por ustedes, Si esto no sale es culpa de la Asamblea y Les voy a bajar el recibo de la luz (aún no sé cuánto) pa’ que dejen de llorar”.
Y nos permitimos dudar de los préstamos sean nuevos o readecuados. Porque un gobierno que, ante una crisis de empresas cerradas, de desempleo y de una CCSS que recibe más de 60% de sus finanzas del sector privado, prefiere pedir prestado y bajar el costo de las candelas, a hacer que tener una empresa privada sea un poquito menos imposible.
Llegará enero y con él el impuesto a las sociedades y si no se paga no se opera, pero antes llegará diciembre y con él los aguinaldos de los pocos privilegiados en verlo.
Estoy más cerca de lograr dividir entre 0 que de entender la estrategia de recuperación.
Vaya (cuando se pueda y con mascarilla a San José) y cuente los locales que se alquilan, lleve lápiz y papel porque no da para llevarlo en la mente. Y pregúntese como de cada 100 locales el gobierno considere mejor idea tener a 20 pagando 13% de IVA que a 100 pagando 5% o 7% o nada. Porque cada local cerrado puede tener digamos 3 empleados, con salario, con CCSS con aguinaldo que saldrán a ir al cine, a comprar zapatos a visitar el local vecino y a pagar 13% de IVA. “Como quien dice a incentivar al sector productivo”
Pero mientras el local está cerrado, los potenciales empleados están desempleados.
Por alguna razón esta realidad parece escapar a todas y cada una de las calculadoras y hojas de excel del gobierno de la república.
Don Carlos y encargados de “Los Planes de reactivación Económica” no saben la suerte y el privilegio que tienen que ser gobernantes de una población tan impresionantemente madura, educada e inteligente. Algunos funcionarios del gobierno me dan la impresión ven su puesto como una molestia por la que tienen que pasar para llegar a algún puestico medio o alto en alguna organización internacional…
Que sí ahora lo primero es atender la pandemia. Amen por eso hermano. Pero el plan de recuperación fue para el sector público y olvido que el 85% del país trabaja(ba) en el sector privado.
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