
Un acto tan simple pero tan trascendental que realizó don Pepe Figueres un primero de diciembre del año 1948 en el Cuartel Militar Bella Vista, con un mazo derriba uno de los muros de dicho cuartel y con esto decreta la Abolición del Ejército en Costa Rica.
Él se convierte en el primer General en todo el mundo que toma la decisión de abolir y proscribir constitucionalmente el ejército.
Don Pepe tuvo esa gran visión y los miembros de las Junta Fundadora de la Segunda República al incluir en la Constitución Política y que aún continúa vigente y lo establece en el artículo 12 y que dice lo siguiente: “se proscribe el ejército como institución permanente, para la vigilancia y conservación del orden público habrá fuerzas de policía necesarias. Solo por convenio continental o para la defensa nacional podrán organizarse fuerzas militares, unas y otras estarán siempre subordinados al poder civil. No podrán deliberar ni hacer manifestaciones o declaraciones en forma individual o colectiva.”
El 11 de diciembre de 1949 según se estableció en el decreto Nº 749, la Junta Fundadora de la Segunda República, traspasó el Cuartel Bellavista a la Universidad de Costa Rica para que allí se instalara el Museo Nacional. Decía don Pepe: “el primero de diciembre de 1948, dí unos mazazos sobre un muro del Cuartel Bellavista, para simbolizar así la eliminación del vestigio del espíritu militar de Costa Rica en otro tiempo de antropología que hoy sigue irradiando cultura.”
Al suprimir el ejército como institución permanente facilitó el desarrollo de la vía democrática, ya que como en otras regiones del mundo y en especial en Latinoamérica, los ejércitos tuvieron mucha interferencia en la vida nacional, generando incluso golpes de estado como fue el caso de países como Nicaragua, Chile, el Salvador, entre otros.
Con este acto simbólico y gracias a la visión de futuro de don Pepe al tomar esta decisión tan importante, lo que, si otros países hacen invirtiendo en gastos militares, Costa Rica decide destinar esos recursos en beneficio de su sociedad como lo son: la educación, la justicia, el ambiente, la seguridad social y mejorar el nivel de vida de los costarricenses.
Ya lo ha mencionado el Expresidente y Premio Nobel de la Paz, el Dr. Oscar Arias y ha mencionado al respecto: “en las últimas décadas, se ha perfeccionado y fortalecido el régimen político de la nación, cuyas instituciones –en particular el sufragio universal- son cada vez mayor garantía de libertades y de democracia y dan al país una sólida base de estabilidad. Desde la promulgación de su actual Constitución Política, Costa Rica, decidió proscribir el ejército como institución permanente y dedicar sus esfuerzos al impulso de la salud y la educación, así como satisfacer otras necesidades de la sociedad.”
Tiene mucha razón el Expresidente de Uruguay José María Sanguinetti al decir:“donde sea que haya un costarricense, no importa donde esté, siempre habrá libertad.” Esta es una verdad absoluta, siempre ese ha sido un pilar del ser costarricense y mucho más porque durante 70 años hemos vivido en paz y armonía y ese ha sido parte de nuestra identidad nacional.
El pueblo debe agradecer la Abolición del Ejército, ya que este es un hecho trascendental en la vida costarricense del cual lo manifestó Ryoichi Sasakawa al decir: “Dichosa la madre costarricense que sabe, al dar a luz, que su hijo nunca será soldado.”
Gracias don Pepe por tomar esta decisión tan trascendental de la vida costarricense. Fue una decisión pionera y visionaria, merecedora de reconocimiento internacional y que es orgullo en el sentir institucional, cívico y democrático de los costarricenses, a nuestro país le ha permitido que tengamos Índices de Desarrollo Humano iguales a los de países desarrollados.
Gracias don Pepe por hacer de la Abolición del Ejército: un hecho trascendental de la vida costarricense.
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