El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó la tribuna de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para enviar un mensaje cargado de críticas hacia el organismo internacional, advertencias contra Irán y duros señalamientos hacia Europa por la inmigración. En su discurso, subrayó que el reconocimiento de un Estado palestino sería una “recompensa al terrorismo” mientras Hamás mantenga secuestrados a los rehenes del ataque del 7 de octubre.
La ONU en la mira
Trump abrió con un ataque directo a la organización, a la que calificó de “corrupta a un nivel alto y de manera masiva”. Recordó que en el pasado ofreció renovar la sede de la ONU en Nueva York por unos 500 millones de dólares, pero que la entidad terminó pagando entre 2.000 y 4.000 millones, rechazando sus especificaciones.
Irán y el terrorismo
El mandatario señaló a Irán como “el mayor patrocinador de terrorismo del mundo” y reiteró que el régimen no debe tener capacidad nuclear. Justificó los ataques recientes contra ese país como parte de esa estrategia.
Gaza y la liberación de rehenes
Sobre el conflicto en Gaza, dijo estar interesado en un alto el fuego, pero acusó a Hamás de rechazarlo. Recalcó que su gobierno exige la liberación de los 20 rehenes que siguen con vida en una sola fase, así como la entrega de los cuerpos de quienes ya murieron. “No podemos olvidar el 7 de octubre”, afirmó.
Europa y Rusia
Trump cuestionó a los países de la OTAN que continúan comprando productos energéticos a Rusia, lo que, según él, significa “financiar la guerra contra sí mismos”. Insistió en que deben cesar esas compras y advirtió que se unirá a las sanciones si sus socios actúan en esa línea.
Migración y cultura occidental
En uno de los pasajes más polémicos, denunció que la ONU financia la inmigración hacia Estados Unidos y Europa, lo que consideró inaceptable. Sostuvo que la llegada masiva de migrantes está “destruyendo sus países” y advirtió que, si Europa no reacciona, “no habrá más cultura occidental”.
Incluso mencionó que en Londres “quieren imponer la ley Sharia”, y calificó la política migratoria europea de un “experimento” que debe terminar. A su juicio, los problemas deben resolverse en los países de origen y no trasladarse a Occidente.
Armas biológicas
Finalmente, anunció que su administración trabajará para detener el desarrollo de armas biológicas en el mundo, como parte de su agenda de seguridad global.