“Durante mi primer mandato reforcé las fuerzas armadas, y ahora tenemos un grupo (aeronaval) que se dirige a un lugar llamado Irán, espero que no tengamos que usarlo”, dijo el presidente Donald Trump a los periodistas en el estreno de un documental sobre su esposa Melania.
Cuando le preguntaron si mantendría conversaciones con Irán, Trump afirmó: “He tenido y estoy planeando tenerlas. Sí, tenemos muchos barcos muy grandes y muy poderosos navegando hacia Irán ahora mismo, y sería genial no tener que usarlos”.
El portavoz del ejército iraní afirmó que la reacción de Irán ante cualquier ataque será inmediata y firme. “Si Trump cree que va a llevar a cabo un ataque rápido y que dos horas después va a publicar un tuit para decir que la operación ha terminado, no será así. La guerra se extenderá a toda la región, desde Israel hasta los países de la zona donde hay bases estadounidenses”, advirtió este general.
El militar también añadió que los portaaviones estadounidenses tienen puntos débiles y pueden ser alcanzados con misiles supersónicos, según informa nuestro corresponsal en Teherán, Siavosh Ghazi.
Pero, al mismo tiempo, Irán está multiplicando los contactos diplomáticos con los países de la región para impedir una escalada y evitar una guerra. Las condiciones impuestas por Donald Trump para llegar a un acuerdo, es decir, el cese total del programa nuclear y la reducción del alcance de los misiles iraníes, dificultan cualquier negociación.
La inclusión en la lista de grupos terroristas, un “error estratégico”
Los responsables iraníes han denunciado la decisión de la Unión Europea de incluir a los Guardianes de la Revolución en la lista de grupos terroristas como un “error estratégico”. Así lo ha afirmado el jefe de la diplomacia iraní, Abbas Araghchi, en X: “Los países europeos serán responsables de las consecuencias de tal decisión”.
La decisión de la Unión Europea se considera una declaración de guerra contra el poder. Los Guardianes de la Revolución son la principal fuerza armada del país. Controlan el programa balístico, pero también los drones y el programa espacial. Están muy implicados en la economía y tienen la misión de defender el poder islámico.
Esta decisión de la Unión Europea permitirá aumentar las sanciones contra Irán. Pero, ¿será eficaz? “Políticamente, es un gesto contundente porque muestra la unidad de la Unión Europea con respecto a Irán en general y al Cuerpo de Guardianes de la Revolución en particular”, opina Jonathan Piron, especialista en Irán e investigador del think tank Etopia.
“Había obstáculos bastante importantes, especialmente por parte de Francia. Y aquí vemos que se ha dado el paso. No obstante, cabe preguntarse por estas medidas concretas desde el punto de vista económico. De hecho, los Guardianes de la Revolución son una entidad poderosa en Irán, pero que está implantada dentro del país y tiene muy poca actividad en el extranjero. Es un Estado dentro del Estado con importantes conexiones económicas e industriales. Están presentes en todas partes, pero también llevan mucho tiempo sancionados, por lo que la mayor parte de sus activos se encuentran únicamente dentro de Irán”, agrega.
Para el especialista en Irán, la situación es, por tanto, un poco limitada: “No obstante, la Unión Europea también tenía que marcar su posición con respecto a esta estructura, que es muy activa en la represión dentro de Irán, pero que también es una institución que desestabiliza la región y que, en ocasiones, incluso puede tener intereses desestabilizadores en Europa”.