Ciudad de Guatemala, 11 jun (dpa) – El ex dictador guatemalteco Efraín Ríos Montt, de 88 años, deberá volver el 23 de julio al banquillo de los acusados por genocidio, según informaron hoy fuentes vinculadas al proceso.
Los activistas humanitarios se manifestaron complacidos tras darse a conocer la resolución del tribunal encargado.
“Las partes ya fueron notificadas sobre la reactivación del debate oral, en esa fecha”, dijeron a la dpa fuentes legales cercanas a una de las dos organizaciones que participan como querellantes adhesivos en apoyo a los familiares de las víctimas, la Asociación para la Justicia y Reconciliación (AJR).
De acuerdo con abogados de Ríos Montt, éste sufre un deterioro acelerado de su salud, con diferentes complicaciones. El ex dictador permanece en su casa, ligado a proceso.
Abogados de la AJR y del Centro de Acción Legal para los Derechos Humanos (Caldh), el otro querellante adhesivo en el proceso, explicaron que si Ríos Montt no puede acudir a la citación, el tribunal asignado, presidido por la jueza María Eugenia Castellanos, deberá resolver el procedimiento a utilizar, que podría consistir en una teleconferencia.
Wielman Cifuentes, de la Fundación Rigoberta Menchú Tum, manifestó su complacencia por la reactivación del juicio, pues consideró que “se ha atrasado mucho por las estrategias de la defensa en complicidad con algunos de los magistrados de la Corte de Constitucionalidad (CC) y algunos jueces”.
“Hay jueces que han favorecido la impunidad y que han puesto la justicia al servicio de una clase económica y política a la que Ríos Montt pertenece”, advirtió Cifuentes.
Ríos Montt fue caudillo del partido Frente Republicano Guatemalteco (FRG), de derecha, que en 2000 alcanzó el poder. Desde entonces, el ex dictador ocupó una curul en el Congreso hasta los comicios de 2011 cuando no obtuvo los votos suficientes.
Al perder el escaño en el Legislativo, Ríos Montt perdió la inmunidad ante la ley y fue entonces cuando se activó la acción legal en su contra a partir de enero de 2012.
En mayo de 2013, un tribunal de Alto Riesgo sentenció al ex jefe militar a 80 años de cárcel por genocidio y delitos de falta de deberes a la humanidad. Sin embargo, diez días después, la CC, en una votación dividida (3-2), anuló el fallo por supuestos errores procesales y ordenó repetir una parte del mismo.
Uno de los magistrados que apoyó la anulación del fallo fue Alejandro Maldonado, quien ahora es vicepresidente de Guatemala tras la renuncia por escándalos de corrupción de Roxana Baldetti.
La reapertura del juicio contra Ríos Montt estaba prevista para el pasado 5 de enero, pero la defensa recusó a una de las juezas aduciendo falta de imparcialidad. El caso quedó en un “impasse” legal.
Ríos Montt fue jefe de Estado de facto entre 1982 y 1983, cuando el Ejército guatemalteco intensificó sus operaciones de “tierra arrasada” en el campo.
El exdictador es juzgado por la aniquilación de 1.771 indígenas en el norte del país.