Redacción, 9 mar (elmundo.cr)- Juan Méndez, relator especial de la ONU para la tortura, denunció la opresión que sufren las minorías sexuales y que “la discriminación y el abuso de mujeres, niñas y otras minorías debería considerarse como lo que es: tortura”.
Juan Méndez denunció que el sufrimiento de las mujeres y niñas, junto con el de las personas homosexuales, bisexuales, transgénero e intersexuales, sigue viéndose en el mundo como “poco más que maltrato en numerosos países”.
En su quinto informe ante el Consejo de Derechos Humanos, Juan Méndez aborda el fracaso de las leyes internacionales para proteger a las minorías de la tortura y otros actos crueles. El relator aseguró que estos abusos son especialmente obvios hacia las minorías sexuales. “Hay al menos 76 países en el mundo que cuentan con leyes que criminalizan las relaciones sexuales consensuales entre adultos, incluso en privado. Creemos que existe un claro vínculo entre la criminalización de las personas lesbianas, gayas, bisexuales y transgénero y la violencia y el estigma que afrontan estos colectivos”, aseguró Méndez.
En declaraciones a la prensa en Ginebra, el relator especial advirtió que esta discriminación basada en el género está presente en todas las culturas y sociedades. Además, observó que a pesar de que los Estados se nieguen a despenalizar ciertas secciones de la sociedad, siguen teniendo la responsabilidad de protegerlas.
Además de la discriminación, el informe detalla otras formas de abuso que sufren estas minorías, como las violaciones, la violencia en la prisión y el matrimonio infantil, un problema que afecta a casi 1.000 millones de mujeres del mundo.