Florida, 26 mar (elmundo.cr) – La guerra comercial entre Estados Unidos y China podría afectar los precios que pagan los consumidores estadounidenses en Walmart. El gobierno chino ha presionado a Walmart para que no traslade el costo de los aranceles impuestos por la administración Trump a sus proveedores chinos.
Según reportes, Walmart solicitó a algunos proveedores chinos que redujeran sus precios hasta en un 10% por cada ronda de aranceles. En respuesta, el Ministerio de Comercio chino contactó a Walmart para “entender mejor la situación”. Un portavoz de Walmart afirmó que la empresa busca “ayudar a la gente a ahorrar dinero” y que trabaja con sus proveedores para “encontrar la mejor manera de avanzar”.
Expertos en comercio advierten que esta presión del gobierno chino podría obligar a Walmart a subir los precios para los consumidores estadounidenses. “Lo que esto indica es que el Gobierno chino está diciendo: ‘No vamos a pagar por este arancel. Lo pagarán los consumidores estadounidenses’”, afirmó Thomas Hoenig, miembro del Mercatus Center de la Universidad George Mason.
Esta situación se suma a un contexto de debilitamiento del gasto del consumidor en Estados Unidos, lo que aumenta la preocupación por una posible recesión. Las ventas minoristas en febrero aumentaron solo un 0,2%, según el Departamento de Comercio.
Walmart, que se abastece en un 20% en China, se encuentra en una posición difícil. Su estrategia de presionar a los proveedores para mantener precios bajos se ve desafiada por la intervención del gobierno chino. “Es una declaración nacional, no de un proveedor. China está potencialmente diciendo basta”, dijo Joseph Jurken, fundador de ABC Group.
La presión sobre Walmart también pone en riesgo su presencia en el mercado chino, donde sus ventas aumentaron un 16% el año pasado. Si bien Walmart tiene una base diversificada de proveedores, la influencia del gobierno chino sobre sus empresas es mayor que en otros países.
La respuesta de China a Walmart se suma a otras medidas de presión contra Estados Unidos, como la imposición de aranceles de represalia a productos agrícolas estadounidenses y la investigación antimonopolio a Google.