La polémica por la bandera de Liga Deportiva Alajuelense retirada en el estadio Colleya Fonseca ya tiene reacción oficial desde TibÔs.
El presidente del Deportivo Saprissa, Roberto Artavia, se refirió a lo ocurrido durante el partido ante Guadalupe, cuando integrantes de La Ultra bajaron la insignia del campeón nacional vigente, un hecho que abrió un foco disciplinario en la jornada.
Artavia marcó distancia y pidió responsabilidad interna.
āLa Ultra en general y las peƱas que la componen tienen sus reglamentos de conducta y yo esperarĆa que lo apliquen dónde y cuando correspondeā, seƱaló.
Un mensaje directo, sin confrontación
El jerarca morado dejó claro que no respaldarÔ conductas que se salgan de los marcos establecidos, aunque trasladó la responsabilidad disciplinaria a la propia organización de la barra.
āEs claro que no voy a apoyar a personas que actĆŗen de manera irresponsable ante otros equipos o personas; pero le toca a las autoridades internas de la Ultra y la peƱa correspondiente actuar y sancionar de acuerdo a sus propios códigos y reglamentosā, afirmó.
Al mismo tiempo, subrayó que el club valora el acompañamiento constante de sus seguidores, tanto en casa como de visita, siempre dentro de las normas establecidas.
āSaprissa aprecia el apoyo de la Ultra y sus peƱas componentes en nuestro estadio y los que visitamos; siempre dentro de las normas y reglas que todos sabemos que deben prevalecerā, agregó.
El antecedente
El incidente ocurrió durante el compromiso entre Guadalupe y Saprissa. Minutos despuĆ©s del inicio del encuentro, la bandera de Alajuelense āque por reglamento debe ondear en todos los estadios al ser el campeón nacional vigenteā fue retirada de las astas.
El Reglamento de Competición de la Unafut establece en su artĆculo 22, inciso n), la obligación de izar la bandera del campeón, la de Unafut, la del patrocinador del torneo y la bandera nacional en los estadios sede.
La Unafut ya informó que estÔ conversando directamente con el club para analizar lo sucedido.
Mientras tanto, la declaración de Artavia coloca el foco en la autorregulación interna de la barra organizada y en el respeto a las normas que rigen la competencia.
La polĆ©mica trasciende el resultado deportivo y abre un debate sobre los lĆmites de las manifestaciones en la graderĆa.