Partidos de Gobierno alemán acuerdan ley de protección del clima

Los grupos parlamentarios de socialdemócratas, verdes y liberales que gobiernan en coalición en Alemania llegaron hoy a un acuerdo sobre la discutida reforma de la Ley de Protección del Clima y un programa para promover la industria solar.

El anuncio de los representantes de los tres grupos parlamentarios puede significar que ya no se considere adoptar intervenciones de gran alcance, como la prohibición de conducir los fines de semana para los automovilistas con el fin de alcanzar los objetivos climáticos en el sector del transporte.

El ministro de Transporte, el liberal Volker Wissing, había amenazado con ello si no se llegaba a un acuerdo.

“La supresión de los objetivos anuales de los sectores económicos de manera individual en la Ley de Protección del Clima garantiza que no habrá prohibiciones de circulación”, explicó el jefe adjunto del grupo parlamentario de los liberales, Lukas Köhler.

“Con la modificación de la Ley de Protección del Clima damos un vuelco a la política climática alemana, porque a partir de ahora lo único que cuenta es que se alcancen los objetivos climáticos en su conjunto y ya no dónde se reducen las emisiones. En 2028, también revisaremos si las demás normativas de la Ley de Protección del Clima también pueden suprimirse”.

Matthias Miersch, líder adjunto del grupo parlamentario socialdemócrata, habló de un gran avance y subrayó: “La enmienda no significa que se pueda emitir más gramos de dióxido de carbono (CO2). Con el paquete solar también damos un impulso importante a la expansión de la energía fotovoltaica, eólica y de biomasa.”

Por su parte, Julia Verlinden, vicepresidenta del grupo parlamentario de Los Verdes, destacó: “La nueva Ley de Protección del Clima obliga por primera vez al Gobierno a establecer medidas concretas de protección del clima para el periodo de 2030 a 2040, renueva el carácter vinculante de cada sector y medirá el ahorro de CO2 de forma más inteligente. En vista del objetivo climático mucho más estricto para 2040, hay que hacer más en el sector del transporte en particular”.

El paquete solar pretende eliminar las trabas burocráticas a la expansión de la energía solar en Alemania e impulsar así su expansión. La explotación de centrales montadas en los balcones de los edificios y viviendas debería ser más fácil, al igual que el uso de electricidad fotovoltaica autogenerada en bloques de apartamentos.

También se ampliarán las posibilidades de los sistemas solares en campos y tierras de cultivo.

Recientemente se debatió la posibilidad de conceder ayudas económicas a la industria solar nacional, las llamadas primas de resiliencia, pero el Partido Liberal la rechazó. Varias empresas solares se están planteando dejar de producir en Alemania en vista de la difícil situación actual.

La razón es que los fabricantes chinos inundan el mercado con módulos a precios de dumping. “No habrá primas de resiliencia para subvencionar a empresas individuales a costa de la sociedad en general”, explicó Köhler. “En su lugar, los ciudadanos pueden esperar mucha menos burocracia y procedimientos más rápidos si quieren comprar una instalación solar”.

El Gabinete del canciller Olaf Scholz ya había aprobado la reforma de la Ley de Protección del Clima el pasado mes de junio y el paquete solar en agosto.

Desde entonces, ambos se han debatido largamente en el Parlamento (Bundestag). Los Verdes y el Partido Socialdemócrata, en particular, temían que la Ley de Protección del Clima perdiera su carácter vinculante, mientras que las organizaciones ecologistas criticaban los planes como una suavización de la normativa.

Hasta ahora, si sectores concretos como el transporte o los edificios incumplían los objetivos legales de emisiones de CO2, los ministerios responsables debían presentar programas de acción inmediata al año siguiente.

Con la reforma, el cumplimiento de los objetivos climáticos ya no se controlará retrospectivamente por sectores, sino que será prospectivo, plurianual e intersectorial. Si en dos años consecutivos se pone de manifiesto que el Gobierno alemán no va por buen camino con su objetivo climático para 2030, tendrá que hacer ajustes.

Según la ley, Alemania debe reducir para entonces sus emisiones de gases de efecto invernadero en al menos un 65 por ciento respecto a 1990.

El sábado, el líder del Partido Liberal, Christian Lindner, hizo un llamamiento a Los Verdes para que no bloqueen la reforma de la Ley de Protección del Clima.

El ministro de Transportes Wissing ya había advertido en una carta a los presidentes de los grupos parlamentarios de recortes para los automovilistas, incluidas prohibiciones de circulación.

Un consejo independiente de expertos en cuestiones climáticas presentó hoy su evaluación de las emisiones alemanas de gases de efecto invernadero, detallando que el transporte sigue muy rezagado en materia de protección del clima.

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