Roma, 28 sep (dpa) – El papa considera que no se debería obligar a funcionarios del gobierno a implementar leyes que vayan contra sus creencias religiosas, dijo hoy respondiendo a una pregunta relacionada con el matrimonio homosexual.
“Es un derecho humano. Si los funcionarios públicos son seres humanos, tienen derecho, es un derecho humano”, dijo a los periodistas a bordo del vuelo que lo llevaba de vuelta a Roma desde Filadelfia, tras su visita a Cuba y Estados Unidos.
La cuestión es controvertida en Estados Unidos, después de que una funcionaria que se negase a emitir licencias de matrimonio a parejas del mismo sexo en el estado de Kentucky, en el sur del país, fuera arrestada y detenida durante seis días acusada de desacato a un tribunal.
Kim Davis se describió a sí misma como una devota cristiana que no podía cumplir la decisión del Tribunal sureño estadounidense, que en julio legalizó los matrimonios homosexuales en los 50 estados del país. Así se convirtió en una “heroína” para los conservadores que se oponen al cambio legislativo.
El papa, conocido por su “quién soy yo para juzgar” al referirse a los homosexuales y por su actitud relajada en cuestiones sobre la familia, evitó hacer referencias directas al caso, pero insistió en que el derecho de ser “objetores de conciencia” debe ser garantizado “en todas las estructuras judiciales”.