Redacción, 28 abr (elmundo.cr)- Miles de venezolanos se han lanzado este miércoles para recaudar el 1% de las rúbricas del padrón electoral (197.978) exigido por el Consejo Nacional Electoral (CNE) –controlado por el chavismo– para activar un referendo que deponga a Maduro.
La debacle económica, los encarcelamientos de opositores y la exorbitante inflación han llevado al chavismo a los niveles de popularidad más bajos en sus 17 años de hegemonía. Henrique Capriles, gobernador del Estado Miranda y excandidato a presidente, ha señalado al referendo revocatorio como la única solución para impedir una desgracia: “No queremos un estallido social. El revocatorio es para evitar un golpe de Estado”.
La cúpula parlamentaria participó en la jornada de recolección de firmas, incluso su presidente, Henry Ramos Allup, la calificó de “tremendo éxito”. Más tarde, el grupo parlamentario de la Unidad Democrática aprobó la censura del ministro de Alimentación, el militar Rodolfo Marco Torres, por primera vez en 16 años de revolución.
A la masiva recogida de firmas por parte de la oposición con la intención de revocar a Maduro se le ha unido en las últimas horas un durísimo comunicado de la Conferencia Episcopal Venezolana. En paralelo continúan las protestas, incluso con saqueos de establecimientos comerciales o camiones, en contra de los apagones eléctricos en varios puntos del país.
“Nunca antes habíamos sufrido los venezolanos la extrema carencia de bienes y productos básicos para la alimentación y la salud, junto con otros males como el recrudecimiento de la delincuencia asesina e inhumana, el racionamiento inestable de la luz y el agua y la profunda corrupción en todos los niveles del Gobierno y la sociedad”, señalaron los obispos en su comunicado.
Asismismo, la dirigencia opositora también anunció una jornada de protestas para mañana viernes frente a las sedes de Corpoelec, el ente eléctrico estatal, superado por el programa de racionamiento de cuatro horas diarias en casi todo el país excepto Caracas.