Madrid, 23 abr (elmundo.cr) – La sesión de control en la Asamblea de Madrid vivió este jueves un intenso enfrentamiento político centrado en la crisis de vivienda, luego de que la líder de la oposición, Manuela Bergerot, propusiera “freír a impuestos y expropiar” a los propietarios que posean 10 o más inmuebles.
La propuesta de Más Madrid generó una airada respuesta de la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, quien cuestionó duramente la postura de la bancada de izquierda.
“¿Quiénes se creen con esas políticas comunistas chavistas?”, preguntó Ayuso durante su intervención, defendiendo que, en el marco de una “democracia liberal”, cada propietario “puede tener las viviendas que le dé la gana” y fijar los precios de alquiler o venta que considere convenientes.
Bergerot, por su parte, mantuvo su postura al señalar desde su escaño que “nadie debería tener 10 casas, ni 10 ni tres. No existe el derecho a tener 10 casas. Existe el derecho a tener una, no 10”. La líder de la oposición fue más allá y lanzó una advertencia directa a la presidenta regional: “Y tenga cuidado, que le vamos a expropiar también uno de sus pisos”.
Ayuso reprochó a la oposición que sus planteamientos buscan “acabar directamente con la oferta” y los comparó con modelos de gestión ajenos al sistema español. “Esa pretendida lucha de clases les puede valer en Venezuela, Cuba o en todos esos países que han hundido, pero no en una democracia liberal”, sentenció la mandataria.
El choque en la Asamblea refleja la polarización existente sobre cómo abordar la crisis de vivienda en España. Mientras el Gobierno central y sectores de la izquierda abogan por un mayor intervencionismo, incluyendo la posibilidad de topar los arrendamientos, la administración de Díaz Ayuso apuesta por una estrategia basada en la reducción de la burocracia y el fomento de la construcción.
Este enfrentamiento se produce en una semana marcada por la presentación de planes de choque antagónicos entre la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Vivienda, evidenciando dos modelos económicos opuestos que continúan dominando la agenda política del país de cara al tramo final de la legislatura.