Schengen (Luxemburgo), 13 jun (dpa) – El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, alertó de las “devastadoras consecuencias” que tendría la salida de Grecia de la zona euro, y subrayó que el primer ministro de este país, Alexis Tsipras, lo sabe.
“Él sabe que la situación se está agravando. Se lo he dicho con todos los colores y en varios idiomas”, aseguró a dpa Juncker en Schengen, Luxemburgo, al tiempo que destacó que tiene una buena relación con Tsipras, aunque a veces haya dificultades. “Él sabe que la situación es muy grave”.
El funcionario añadió que mañana domingo habrá negociaciones al más alto nivel técnico con representantes del gobierno griego sobre las nuevas propuestas de reforma, después de las que se celebran hoy “a menor nivel técnico”. Los acreedores reclaman a Atenas una lista con propuestas de recorte para seguir dando dinero al país. Si no se llega a un acuerdo, Grecia podría entrar en bancarrota a finales de este mes.
Juncker participó hoy en los actos de celebración por el 30 aniversario de la creación de la zona Schengen, que eliminó los controles fronterizos en Europa, y durante esa ceremonia comentó que la introducción de una moneda única “es un gran éxito de la UE”, pese “al desagradable enfrentamiento que tiene lugar en la actualidad”.
“Me opongo desde hace meses al camino que parece fácil y que se llama Grexit”, dijo a dpa el presidente de la Comisión. “Porque una salida de Grecia de la moneda común tendría devastadoras consecuencias para el pueblo griego y también muchas desventajas para toda la eurozona. Haré todo lo que pueda para que eso no pase”.
El dirigente no está de acuerdo en hablar de estos días como “cruciales” para Europa, pero, añadió, “si Grecia sale de la unión monetaria, la Unión Europea ya no será la misma. Porque eso sería la prueba de que ciertos avances en la integración no son irreversibles”.
Sobre el actual debate sobre el futuro de Europa, Juncker explicó que siempre se “reacciona por demás” en el continente. “Cuando hay problemas, se presentan más grandes de lo que son. Y cuando se resuelven estos problemas, que no son tan grandes, entonces las soluciones parecen pequeñas, porque uno agrandó tanto los problemas. Y con esto no quiero decir que el problema griego no sea grave”, sentenció.
Sus palabras coincidieron con una apreciación del ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, quien en entrevista con la BBC afirmó que no cree que los otros países expulsen a Grecia de la eurozona. “No creo que ningún político europeo o burócrata siga ese camino”, indicó.
El ministro dijo tener mucha fe en ese sentido en la canciller alemana Angela Merkel, frente a otras fuerzas en Alemania que están divididas.
Al ser interrogado acerca de si los socios europeos y el Fondo Monetario Internacional (FMI) están “sólo alardeando”, Varoufakis dijo: “Eso espero”.
Respecto de las exigencias de Bruselas indicó que son “una nueva versión de propuestas ya fracasadas”. “No firmaré ningún acuerdo que empeore aún más la crisis”, añadió sobre todo sobre las exigencias de recorte de pensiones y jubilaciones.