San José, 14 jul (elmundo.cr) – La economía costarricense se encamina hacia un cierre de 2026 caracterizado por una estabilidad relativa en el tipo de cambio y las tasas de interés, aunque bajo la sombra de riesgos externos y climáticos que exigen prudencia financiera, según proyecciones de la Universidad Estatal a Distancia (UNED).
Federico Quesada Chaves, director de la Escuela de Ciencias de la Administración de la UNED, señaló que el tipo de cambio se mantendría estable al menos hasta octubre, respaldado por un robusto nivel de reservas internacionales que rondan los $21 mil millones y una demanda de divisas contenida.
“Con las condiciones actuales, se espera una relativa estabilidad del tipo de cambio entre junio y octubre, e incluso a inicios de noviembre; posteriormente podrían presentarse presiones hacia la baja producto del ingreso estacional de divisas asociado al pago de aguinaldos y bonificaciones”, explicó el académico.
En cuanto a la política monetaria, el análisis sugiere que el Banco Central de Costa Rica (BCCR) mantendría una línea alineada con la Reserva Federal de Estados Unidos, sosteniendo la Tasa de Política Monetaria (TPM) cerca del 3,5%.
“La expectativa es de estabilidad en las tasas de interés durante los próximos meses. Solo un incremento importante de la inflación importada justificaría ajustes hacia niveles cercanos al 3,75%”, indicó Quesada.
Factores de riesgo y costo de vida
A pesar de las proyecciones de estabilidad, el especialista advirtió sobre tres ejes críticos que podrían presionar la inflación y el bolsillo de los costarricenses:
- Fenómeno de El Niño: Su impacto en la producción agrícola y la generación de energía podría elevar el costo de la canasta básica, afectando principalmente a los hogares de menores ingresos.
- Combustibles: La incertidumbre geopolítica, especialmente en Medio Oriente, mantiene latente el riesgo de nuevos máximos en los precios de los hidrocarburos, lo cual incidiría directamente en los costos de transporte y producción.
- Presión fiscal: Ante una recaudación que registró una disminución cercana a los ₡62 mil millones a mayo (un 2% menos respecto al año anterior), el debate sobre posibles nuevas medidas tributarias o aumentos en el IVA genera preocupación. Quesada advirtió que cualquier medida de carácter regresivo “afectaría directamente el consumo de las familias y la producción nacional”.
Recomendaciones para las familias
Ante este panorama, la UNED hace un llamado a la prudencia. El economista recomienda a las familias fortalecer su capacidad de ahorro, idealmente manteniendo un fondo de emergencia equivalente al 25% del presupuesto familiar para cubrir imprevistos.
Asimismo, el experto sugiere posponer inversiones de gran magnitud hasta noviembre, mes en el que se espera una mayor claridad sobre el comportamiento de la economía internacional y el impacto definitivo de las variables climáticas en el país.