Washington, 08 jun (elmundo.cr) – Tras un intenso intercambio de ataques que elevó la tensión en Oriente Medio, Irán e Israel declararon este lunes un cese a sus embestidas mutuas, una decisión que se produce tras la exigencia directa del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de detener “los disparos” de manera inmediata.
A pesar de la pausa, tanto Teherán como Tel Aviv dejaron la puerta abierta a una posible reanudación de las hostilidades. La República Islámica anunció el fin de su oleada de ataques, pero advirtió que retomará las acciones si el Estado de mayoría judía continúa con sus operaciones militares en el Líbano.
Por su parte, un alto funcionario de la Administración de Benjamin Netanyahu, citado por el Canal 12 de Israel, confirmó la detención de los ataques, pero enfatizó que responderán “con fuerza” si Hezbolá vuelve a lanzar asaltos contra localidades israelíes.
La intervención del mandatario estadounidense fue determinante para este giro en el conflicto. A través de sus canales oficiales, Trump aseguró que ambas naciones buscan un “alto el fuego inmediato” y que las “negociaciones de paz” continúan su curso, aunque advirtió sobre el riesgo de que la situación se descarrile.
“¡Ambas partes, Israel e Irán, buscan un ALTO EL FUEGO inmediato! Las negociaciones finales sobre la paz siguen su curso, siempre y cuando la ignorancia o la estupidez no se interpongan en el camino”, remarcó el inquilino de la Casa Blanca.
El presidente estadounidense fue enfático al señalar que, pese al cese de los ataques directos, el bloqueo naval a los puertos iraníes se mantendrá vigente hasta que se alcance un “acuerdo definitivo”.
El cruce de ataques que precedió a esta tregua incluyó, el pasado domingo, una ofensiva israelí contra una planta petroquímica en el suroeste de Irán, la cual, según Tel Aviv, era utilizada para la producción de misiles balísticos. En represalia, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) reportó haber impactado una instalación similar en la ciudad de Haifa.
Hasta el momento, el gobierno de Netanyahu no ha emitido una respuesta oficial a la última advertencia lanzada por Teherán, manteniendo la expectativa sobre la fragilidad del acuerdo alcanzado bajo la mediación de Washington.