Ginebra/Tel Aviv, 22 jun (dpa) – Durante la guerra entre Israel y los palestinos en la Franja de Gaza en 2014, ambas partes cometieron violaciones del derecho internacional que podrían adquirir la categoría de crímenes de guerra, denuncia un informe presentado hoy en Ginebra por una comisión investigadora de las Naciones Unidas.
El informe señala como posibles crímenes de guerra los ataques israelíes contra la Franja de Gaza, densamente poblada, y el lanzamiento de cohetes palestinos contra territorio israelí.
La comisión condenó además las “ejecuciones extrajudiciales de presuntos traidores” por parte de los palestinos. “Las víctimas de ambas partes tienen el derecho a ser escuchadas”, resumió la presidenta de la comisión de investigación, Mary McGowan Davis.
El informe de la ONU acusa a Israel de haber continuado sus ataques incluso cuando ya estaba clara la dimensión de la inmensa destrucción de la infraestructura civil (unas 18.000 casas fueron destruidas en la Franja de Gaza) y el elevado número de víctimas en la población palestina.
Este hecho plantea la interrogante de si los líderes políticos y militares de Israel violaron el derecho humanitario internacional que se aplica en situaciones de guerra, señala el informe dirigido al Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
El informe también acusa a extremistas palestinos de haber violado el derecho humanitario lanzando cohetes no guiados para sembrar el miedo y el terror entre los israelíes. Además, los milicianos palestinos desarrollaron sus acciones cerca de infraestructuras civiles, aceptando así que pudiera haber víctimas en la población civil.
En términos generales, los investigadores de la ONU se quejaron de que los gremios creados por ambas partes para investigar eventuales crímenes de guerra no cumplieron su tarea de forma satisfactoria.
El resumen del reporte de la comisión, de 34 páginas, subraya que es fundamental deslindar responsabilidades, porque de ello dependerá de “si los palestinos y los israelíes pueden evitar en el futuro una nueva ronda de hostilidades y violaciones del derecho internacional”.
Durante la guerra de Gaza, que duró 50 días, perdieron la vida 2.250 palestinos, entre ellos 1.400 civiles, así como más de 70 israelíes, entre ellos seis civiles.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aseguró tras conocer el informe que su país continuará actuando “con fuezra y determinación” contra los ataques palestinos con cohetes lanzados desde la Franja de Gaza.
Israel actuará “contra cualquiera que intente dañarnos o a nuestros ciudadanos y lo haremos conforme al derecho internacional”, dijo Netanyahu ante la Knesett, el Parlamento israelí.
“Israel no ha cometido crímenes de guerra. Israel se está defendiendo de una organización terrorista que comete muchos crímenes de guerra”, insistió el jefe de gobierno israelí.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel emitió un comunicado en el que critica el informe de la comisión de investigación de la ONU afirmando que está “políticamente motivado”.
“Este informe fue encargado por una institución notoriamente parcial que dio un mandato obviamente parcial”, señaló el Ministerio del Exterior israelí, agregando que la Comisión de Derechos Humanos de la ONU “tiene una singular obsesión con Israel”.
El Ministerio israelí dijo que es “lamentable que el informe no reconozca la clara diferencia entre el comportamiento moral de Israel (…) y la organización terrorista”.
En una primera reacción al informe, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que ponga fin a la “impunidad” de las acciones israelíes contra los palestinos.
Saeb Erekat, uno de los dirigentes de la OLP y jefe del equipo negociador palestino, también pidió a la comunidad internacional que “recuerde que el único camino verdadero hacia la paz consiste en el fin de la ocupación israelí, que comenzó en 1967”.
A su vez, el movimiento islamista Hamas, que gobierno la Franja de Gaza desde 2007, celebró el hecho de que el informe concluyera que Israel pudo haber cometido crímenes de guerra en la región.
“Esta abierta condena supone un nuevo paso para llevar a los líderes de la ocupación (Israel) ante la Corte Penal Internacional y todos los demás tribunales para que sean enjuiciados por sus crímenes cometidos contra nuestro pueblo”, declaró el portavoz de Hamas, Sami Abu Zuhri.
El movimiento islamista no comentó la acusación expresada en el informe de que Hamas también cometió graves violaciones del derecho internacional que podrían ser consideradas como crímenes de guerra.