Atenas/Berlín, 5 jun (dpa) – El gobierno de Grecia volvió a rechazar hoy las propuestas presentadas por sus acreedores internacionales en el marco de la crisis de deuda, aunque el primer ministro Alexis Tsipras aseguró que la solución está “más cerca que nunca”.
Las propuestas son inaceptables y no pueden establecer la base de un acuerdo, aseguró el gobierno de izquierdas de Grecia, que informó que su primer ministro, Alexis Tsipras, se lo hizo saber a la canciller Angela Merkel y al presidente de Francia, François Hollande.
Merkel y Hollande elaboraron una propuesta para Grecia junto con el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI. Tsipras presentó una contrapropuesta.
De todas formas, el jefe de gobierno griego dijo hoy que la solución está “más cerca que nunca” y apuntó que su gobierno había vuelto a presentar una amplia propuesta con la que expresa su “franca voluntad” por poner punto final a la crisis.
“Tras cinco años necesitamos una solución que acabe definitivamente con el debate sobre una salida de Grecia” de la eurozona, subrayó.
Según una encuestra de la empresa Alco publicada hoy en el portal “Newsit”, el 74 por ciento de los griegos se declaró a favor de permanecer en la eurozona, mientras que el 18 por ciento dijo preferir regresar al antiguo dracma griego.
Sin embargo, el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, ve con escepticismo un rápido acuerdo. El ministro de Finanzas holandés consideró que el gobierno griego todavía no se encuentra en el buen camino para poner en orden la economía y las finanzas del Estado. “Todavía estamos muy lejos y amenazan con apartarse más”, agregó.
En vista de la falta de progreso en la negociación, el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, criticó de forma inusualmente dura a la coalición de izquierdas Syriza de Tsipras.
El gobierno griego “crispa mucho”, dijo el político alemán. El Ejecutivo, en el poder desde enero, asumió como herencia un enorme lastre, consideró Schulz, quien apuntó que no se puede comprender que los griegos más ricos hayan conseguido en plena crisis sacar más de 120.000 millones de euros fuera del país y que las grandes navieras no tributen. “Estoy hasta la coronilla”, añadió.
El gobierno en Atenas rechaza los recortes en las jubilaciones y los sueldos, así como las privatizaciones propuestos por los acreedores, que exigen que Grecia implemente una serie de reformas para destrabar el tramo de ayudas pendientes, de 7.200 millones de euros.
Grecia apuesta por medidas de ahorro menos rigurosas y pide una nueva refinanciación de la deuda y un plan de inversiones.
Tsipras está dispuesto a subir los impuestos y crear tasas extraordinarias como el impuesto solidario o el impuesto al lujo. La prensa griega estima que las propuestas de Atenas aportarán a las arcas estatales 1.800 millones de euros. Las propuestas de los acreedores supondrían 3.000 millones de euros.
En su lucha contra el impago, Atenas ha conseguido un respiro tras acordar esta semana con el FMI que saldará todas las cuotas de este mes de una sola vez a finales de junio, cuando tendrá que pagar 1.600 millones de euros. En teoría hoy tendría que haber pagado una deuda de 300 millones de euros.
En tanto, en Berlín el gobierno rechazó las especulaciones sobre desavenencias entre Merkel y su ministro de Finanzas Wolfgang Schäuble.
“La canciller y el ministro de Finanzas trabajan muy bien juntos”, dijo el portavoz gubernamental Steffen Seibert, sobre todo en el tema de Grecia. Y de forma similiar se manifestó el vocero de Schäuble, Martin Jäger: Ambos trabajan de forma estrecha y con plena confianza. Insistió en que Schäuble sí había sido informado de la minicumbre en Berlín con Tsipras. El diario alemán “Bild” había señalado que Merkel había organizado la reunión sin informar a Schäuble.