Nueva Guinea, 22 abr (elmundo.cr) – Caravanas se campesinos nicaragüenses se reunieron en Nueva Guinea para marchar contra el canal interoceánico, como parte de las acciones en defensa de la tierra, el lago y la soberanía, en el marco de la celebración del Día de la Tierra.
A la marcha llegan camiones procedentes de San Miguelito, El Almendro, Río San Juan, El Tule, El Jícaro, Puerto Príncipe, la Unión, la Fonseca, así como delegaciones de Punta Gorda, Managua, Masaya, entre otros, según informó Onda Local.
Raiy Cox realizó un viaje largo desde Bluefields hacia Nueva Guinea para poder participar de la marcha. “Pero vale la pena. Creo que Nicaragua vale la pena. Valen más los ríos, los lagos, las montañas. La naturaleza vale más que este pequeño esfuerzo que estamos haciendo todos aquí. Creo que en todo el país no hay agua. Los ríos, los lagos se están secando. Hay un despale brutal. Considero que ese famoso canal nos va a afectar el doble de lo que estamos sufriendo”.
Mientras que Margarita Hernández, de Nueva Guinea, orgullosa dice que ha participado de todas las machas. “Nosotros hemos estado luchando, ayudándoles a los campesinos, porque no queremos ese canal. Que deroguen esa Ley 840, porque ellos no están regalando sus tierras, ni nada, porque esa es una herencia que los papás nos dejaron a nosotros. Ahora estamos aquí de nuevo y vamos a ver qué es lo que va a pasar. No vamos a perecer aquí. Nosotros andamos pacíficamente aquí”.
Por su parte Omar Salmerón de Nueva Guinea comentó que “la gente está llegando aquí a la marcha, invitamos a todos a que se vengan aquí a Nueva Guinea a este recorrido que tenemos el día de hoy en contra del canal, este es el momento oportuno para la juventud y para el país en general”.
Las personas caminaron mostrando mantas y agitando banderas de Nicaragua. “Agua y tierra para vivir ¡Hay que resistir!”, coreaban los manifestantes.
Francisca Ramírez, presidenta del Consejo en defensa de la Tierra, Lago y Soberanía de Nicaragua, afirmó que han sido víctimas de métodos de intimidación con el fin de frenar la marcha. Sin embargo, expresó que no tiene miedo.
Según las aproximaciones unas 20 mil personas participaron en la marcha, que finalizó en la Catedral de Nueva Guinea.