Washington, 04 nov (elmundo.cr) – El Partido Demócrata consolidó este martes una contundente victoria en las elecciones de medio mandato de Estados Unidos, logrando arrebatar a los republicanos el control tanto del Senado como de la Cámara de Representantes.
Este resultado representa un giro inesperado que reconfigura el panorama político nacional y debilita la agenda del presidente Donald Trump para sus dos años restantes en el poder.
A pesar de que el mandatario había instado a sus seguidores a votar “como si su nombre apareciera en las papeletas”, la jornada electoral se convirtió en un referéndum sobre su gestión, marcada por el descontento ante el aumento del costo de vida y las repercusiones económicas de la guerra en Irán.
“La nueva mayoría legislativa les permitirá bloquear buena parte de la agenda presidencial, condicionar los nombramientos del mandatario y abrir investigaciones sobre su Administración”, señalan los reportes tras la jornada.
Ante este escenario, Trump ha reiterado su intención de utilizar el veto presidencial contra las leyes que emanen del Congreso bajo control demócrata, llegando a publicar en sus redes sociales una imagen de una gorra roja con la palabra “VETO”.
La elección dejó hitos históricos, como la victoria de James Talarico, quien obtuvo un escaño en el Senado por Texas, un estado tradicionalmente republicano. Asimismo, se destaca la elección de Abdul El-Sayed, primer senador musulmán en la historia del país, y de Gina Hinojosa, quien se convertirá en la primera gobernadora latina de Texas.
Por su parte, el gobierno de Irán celebró el resultado electoral. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, afirmó que los estadounidenses dijeron “NO A LA GUERRA” con su voto, mientras que el líder supremo, Mojtaba Jameneí, advirtió que la hostilidad de Estados Unidos persistirá independientemente del partido en el poder.
El resultado inaugura una etapa de “gobierno dividido” en Washington, amenazando con convertir los últimos dos años de la administración Trump en un periodo de confrontación institucional y desgaste político, justo cuando comienza a perfilarse la carrera hacia las presidenciales de 2028.