
Bruselas, 19 jul (elmundo.cr) – Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea retomaron hoy domingo la tercera jornada de negociaciones para intentar alcanzar un acuerdo sobre el fondo de reconstrucción económica post COVID-19 y el presupuesto comunitario de los próximos siete años. El enfrentamiento entre los países mediterráneos, Francia, Italia, España y Portugal y los países “frugales” Holanda, Austria, Dinamarca y Suecia continúa; se busca un compromiso en extremis, pero las posiciones permanecen disímiles.
La Canciller Alemana Angela Merkel, presidenta de turno de la Unión dijo que los líderes de los 27 países tienen “posiciones diversas sobre el alcance de la ayuda, sobre las reglas para acceder a ella y sobre cómo aplicarla (…) Todavía no puedo decir si encontraremos una solución. Hay mucha buena voluntad, pero podría ser que hoy no logremos ningún resultado”, aseveró.
El presidente francés Emmanuel Macron fue más probabilista e indicó que “todavía es posible llegar a un compromiso (…) La voluntad de acuerdo no nos hará renunciar a la ambición legítima que debemos tener, y veremos en las próximas horas si ambas cosas son compatibles”, declaró Macron. El premier griego Kyriakos Mitsotakis advirtió de que todos los socios europeos tendrán que hacer concesiones: “Nos enfrentamos a una crisis económica sin precedentes y simplemente no nos podemos permitir aparecer divididos o débiles”, indicó.
“Por un lado, está la gran mayoría de los países, incluidos Alemania, Francia, España, Italia, que defienden las instituciones europeas y el proyecto europeo (…) por otro, unos pocos países, llamados “frugales” resumió el primer ministro italiano Giuseppe Conte.
El primer ministro de los Países Bajos, Mark Rutte, reclama un férreo control en el desembolso de las ayudas sin tener las debidas garantías sobre las reformas prometidas. Rutte sostiene que España e Italia deben mejorar la legislación laboral y el sistema de pensiones. La propuesta de compromiso ofrecida por el holandés es el “freno de emergencia” que permitiría a un país descontento con las reformas de cualquiera de sus socios paralizar los pagos y plantear un debate en el Consejo Europeo.
El recorte de €50 mil millones propuesto por el presidente del Consejo de la UE, Charles Michel, fue insuficiente para los países ‘frugales’, ni fueron suficientes las garantías sobre los ‘reembolsos’ (es decir, ‘descuentos’ personalizados sobre las contribuciones al presupuesto europeo) y sobre el mecanismo que vincula la ayuda y los compromisos sobre las reformas.
Se espera para hoy una nueva propuesta de compromiso. Los cuatro escollos de resolver son:
1 – El saldo entre subvenciones y préstamos. La última propuesta de Michel de recortar la ayuda a €450 mil millones, frente a los €500 propuestos por la Comisión de la UE, sin embargo, los ‘frugales’ solicitaron ulteriores recortes por €75 mil millones. Los países mediterráneos se oponen.
2 – Gobernanza: los Países Bajos han presionado para tener el poder de vetar el desembolso de fondos si el estado receptor no respeta sus compromisos de reforma.
3 – Estado de derecho: Hungría y Polonia rechazan la propuesta de vincular la financiación con el respeto del estado de derecho. Los dos países ya están en la mira de la Comisión por las falencias en mérito.
4 – Tamaño global del presupuesto: existe una fuerte división con respecto al tamaño total de las medidas de reconstrucción, el presupuesto global de la UE para el 2021-2027, propuesto por la Comisión es de €1,85 billones de euros: un presupuesto de 1,1 billones para los siete años con un refuerzo temporal de €750. 000 millones en fondos de reconstrucción.