Alemania acuerda términos con Noruega para importar hidrógeno

El ministro de Economía y Protección del Clima de Alemania, Robert Habeck (izq.), y el primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Store, durante una conferencia de prensa en Oslo. Foto: Kay Nietfeld/dpa
El ministro de Economía y Protección del Clima de Alemania, Robert Habeck (izq.), y el primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Store, durante una conferencia de prensa en Oslo. Foto: Kay Nietfeld/dpa

Alemania y Noruega acordaron hoy fomentar la cooperación en materia de energía y en especial en el ámbito del hidrógeno.

El ministro alemán de Economía y Protección del Clima, Robert Habeck, de visita en Oslo, y los ministros noruegos de Energía y Comercio, Terje Aasland y Jan Christian Vestre, firmaron sendas declaraciones en este sentido.

El acuerdo establece que Alemania cree hasta 2030 una infraestructura a gran escala para importar hidrógeno. Hay grandes esperanzas puestas en el hidrógeno como vector energético para una reconversión de la economía respetuosa con el clima.

En primer lugar se estudiará la viabilidad de tales proyectos, en particular la construcción de grandes tuberías para transportar hidrógeno y el transporte de dióxido de carbono (CO2) de Alemania al país escandinavo.

Noruega ya utiliza tecnología para almacenar CO2 procedente de la industria bajo el lecho marino, y el Gobierno alemán está interesado en la posibilidad de exportar este gas nocivo. Habeck ve potencial en ello.

Noruega y Alemania también acordaron estrechar su cooperación en microelectrónica y energía eólica marina.

Anteriormente, Habeck había declarado que ve un gran potencial en el almacenamiento subterráneo de CO2 a la hora de hacer frente a los gases de efecto invernadero.

“Si me preguntan, prefiero poner CO2 en el suelo que en la atmósfera”, señaló Habeck, del partido Los Verdes.

Los ecologistas critican esta tecnología porque temen que el gas se escape de las instalaciones de almacenamiento y también que la medida reduzca el incentivo para evitar los gases de efecto invernadero.

Habeck explicó que hay una respuesta para ambas cuestiones. “Según todos los análisis científicos, la tecnología es segura”, comentó, añadiendo que Noruega tiene décadas de experiencia al respecto. “Y lo que se temía, que el CO2 volviera a escapar, pudiendo causar daños en otros lugares, no ha ocurrido”.

Por su parte, el primer ministro noruego, Jonas Gahr Store, indicó que es necesario encontrar fórmulas para hacer frente a las emisiones de gases nocivos procedentes de industrias en las que es difícil reducir el consumo de energía a pesar de las nuevas tecnologías, por ejemplo, en incineradoras de residuos o cementeras.

Store sostuvo que, por tanto, la industria moderna tendrá que encontrar la manera de separar el dióxido de carbono de las emisiones y almacenarlo de forma segura.

“En Noruega sabemos cómo hacerlo. Desde la década de 1990 hemos capturado CO2 y lo hemos introducido dos mil quinientos metros bajo el lecho marino en el mar del Norte y desde 2008 en el mar de Barents, y podemos documentar que está almacenado de forma segura”, afirmó.

El jefe del Gobierno noruego agregó que esto también responde al espíritu de protección del clima.

Habeck invocó asimismo la protección del clima. “Todo el mundo sabe que el tiempo se nos escapa, que fuimos demasiado lentos, demasiado malos en el pasado”.

El ministro alemán aclaró que, en algunos sectores, aún no hay formas de desvincular la industria de los combustibles fósiles, lo que permitiría evitar el dióxido de carbono en primer lugar.

En Noruega, el CO2 desaparecerá en grandes cantidades bajo el lecho marino a partir de 2024. Entre otras, en la cementera de Brevik, a unos 150 kilómetros al sur de Oslo, se va a separar el CO2, se lo licuará y almacenará después frente a la costa noruega, a 2.600 metros de profundidad.

Habeck tiene previsto visitar esta planta mañana viernes. El ministro germano también se reunirá con representantes del Gobierno y del empresariado. Además de dialogar sobre las futuras importaciones de hidrógeno, Habeck también tratará el tema del almacenamiento de CO2.

En cuanto a la guerra de agresión rusa en Ucrania, Habeck reafirmó en Oslo la perspectiva de nuevas entregas de armas germanas a Ucrania.
“No dejaremos de suministrar armas a Ucrania”, afirmó Habeck, tras la promesa de Francia de enviar vehículos blindados de reconocimiento fuertemente armados al país centroeuropeo.

En alusión a la decisión francesa y a las consideraciones del Gobierno estadounidense de entregar vehículos blindados de transporte de tropas, Habeck añadió: “Siempre adaptaremos nuestras entregas a las necesidades del campo de batalla”.

Círculos gubernamentales de Berlín afirmaron que Alemania está manteniendo consultas con Francia y Estados Unidos sobre nuevas entregas de armas.

El miércoles, Francia había prometido a Ucrania la entrega del vehículo blindado de reconocimiento AMX-10 RC. El carro de combate sobre ruedas se utiliza principalmente para reconocimiento, pero tiene un cañón que casi alcanza el calibre del carro de combate principal Leopard 2 del Ejército alemán (Bundeswehr).

Ucrania lleva meses exigiendo a Alemania la entrega de carros de combate Leopard 2 y Marder. El embajador ucraniano en Berlín, Oleksii Makeiev, declaró en diciembre que su gobierno y el Ejecutivo alemán estaban dialogando al respecto.

Hasta ahora, el canciller alemán, Olaf Scholz, siempre ha insistido en que su país no suministraría carros de combate ni vehículos de combate de infantería por su cuenta y ha señalado que ningún otro miembro de la alianza militar estratégica OTAN había enviado hasta ahora este tipo de armamento a Ucrania.

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