Bogotá, 1 jul (dpa) – Los grupos guerrilleros colombianos han ocasionado el derrame de 4,1 millones de barriles de crudo en ataques cometidos contra la infraestructura petrolera en los últimos 30 años, denunció hoy una agrupación del sector.
Según la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP), el derrame de crudo ha causado grandes daños ambientales y también pérdidas económicas a las regiones que se benefician mediante regalías de la explotación de crudo.
El presidente de la ACP, Francisco Lloreda, señaló que los perjuicios no solo son atribuibles a la guerrilla, pues desde 2002 hasta la fecha alrededor de 6,5 millones de barriles se han derramado por perforaciones hechas a oleoductos para robar crudo.
El derrame causado tanto en los atentados guerrilleros como en las perforaciones ilegales ha ocasionado en varios casos la contaminación de ríos y acueductos.
El reporte de la agremiación que agrupa a las compañías privadas del sector petrolero indica que este año se han cometido 49 atentados con explosivos contra oleoductos y camiones cisterna, atribuidos en el 88 por ciento de los casos a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y en el 12 por ciento al Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Lloreda dijo que en dichos ataques se han derramado 110.000 barriles de crudo.
“Los grupos armados como las FARC y el ELN son quienes han causado el 90 por ciento de las tragedias ambientales. En lo corrido del año se han derramado más de 110.000 barriles de crudo en ríos, mares pozos y quebradas (arroyos), producto de atentados y hurtos”, dijo Lloreda.
La ACP presentó el informe en medio de la emergencia ambiental que se vive desde la semana pasada en el puerto de Tumaco, a orillas del océano Pacífico, a raíz de un atentado de las FARC que causó el derrame de 10.000 barriles de crudo.
Los guerrilleros dinamitaron un tramo del oleoducto Trasandino el 22 de junio, lo que provocó la contaminación de un arroyo, de dos ríos y de aproximadamente ocho kilómetros del litoral en el Pacífico.
El atentado dejó sin agua potable a cerca de 200.000 habitantes de Tumaco, pues la mancha de crudo afectó su sistema de acueducto.
La intensificación de los ataques de las FARC contra la infraestructura eléctrica y petrolera empezó a finales de mayo, cuando ese grupo guerrillero levantó un cese del fuego unilateral que mantuvo desde diciembre pasado.
Los ataques se presentan en medio del proceso de paz que el gobierno colombiano y las FARC protagonizan desde 2012 en Cuba para acabar con un conflicto de cinco décadas de duración.