Berlín, 15 jul (dpa) – El ministro de Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, viajará hoy a Cuba para realizar una visita de dos días que es la primera de un jefe de la diplomacia de la Alemania reunificada a la isla socialista caribeña.
“Cuba y el mundo se acercan ahí donde durante mucho tiempo hubo un muro de desconfianza”, dijo Steinmeier antes de iniciar el viaje.
“Con esta primera visita de un ministro de Exteriores federal queremos ayudar a abrir más la puerta entre Cuba y el mundo”, agregó el político socialdemócrata germano, que llegará a La Habana en la madrugada del jueves y volverá a Berlín por la tarde del viernes.
La visita de Steinmeier coincide con el histórico acercamiento entre Cuba y Estados Unidos, después de décadas de hostilidades y rivalidad ideológica. Ambos países retomarán el próximo lunes formalmente las relaciones diplomáticas que rompieron en 1961.
Durante las 33 horas que pasará en la isla, Steinmeier se encontrará con su homólogo cubano Bruno Rodríguez, con el que ya se reunió en junio en Bruselas, así como con varios miembros del gabinete de Raúl Castro, entre ellos el ministro de Economía, Marino Murillo, que tiene a su cargo el programa de reformas de mercado.
Según un portavoz germano, no está previsto que Steinmeier se reúna con el presidente Raúl Castro ni con su hermano, el histórico líder cubano Fidel Castro. El ex presidente de 88 años se muestra ya sólo rara vez en público, aunque recibe a menudo en su casa a visitantes extranjeros a su paso por La Habana.
“Hay muchos interlocutores interesantes en Cuba aparte de Fidel Castro”, explicó únicamente el portavoz alemán para rebajar las expectativas sobre una reunión de Steinmeier con el ex mandatario.
El jefe de la diplomacia alemana también verá al arzobispo de La Habana, el cardenal Jaime Ortega. El líder de la Iglesia católica cubana es desde hace años interlocutor del gobierno e intercede a menudo por presos políticos y por activistas de la proscrita oposición cubana.
La agenda oficial de Steinmeier también prevé encuentros con personalidades de la cultura y de la sociedad civil en la isla.
El viaje también coincide con el acercamiento entre la Unión Europea y Cuba, que negocian desde abril de 2014 sobre un convenio de diálogo político y cooperación. La isla es el único país latinoamericano con el que la UE no tiene un tratado bilateral general.
Países como Francia y Holanda abogan desde hace meses por un mayor diálogo con Cuba. El presidente francés, François Hollande, se convirtió en mayo en el primer jefe de Estado de una potencia occidental en visitar La Habana tras el histórico anuncio del acercamiento de Estados Unidos y Cuba del pasado 17 de diciembre.
Steinmeier subrayó antes de volar hacia Cuba que su país quiere apostar por una nueva política hacia la isla, pese a las diferencias existentes.
“Tenemos sistemas políticos y económicos distintos y distintas concepciones de democracia y libertad de opinión y de democracia”, explicó el político socialdemócrata. “Pero vemos una apertura en Cuba, que queremos acompañar de forma activa”, aseguró.
Con el acercamiento a Estados Unidos y las negociaciones con la UE, Cuba ha iniciado una paulatina apertura adicional a sus reformas económicas. La isla introduce desde hace años varios elementos de mercado en su modelo de economía centralizada y planificada.
La visita a Cuba del político socialdemócrata, prevista originalmente para la semana pasada, fue pospuesta en dos ocasiones al prolongarse las negociaciones sobre el programa nuclear de Irán. Steinmeier fue uno de los principales actores del encuentro, que se cerró el martes en Viena con un acuerdo atómico con Teherán.
Este viaje es el primero que realiza un ministro de Exteriores de Alemania tras la reunificación. Anteriormente habían visitado la isla el titular de Exteriores de la extinta República Democrática Alemana (RDA), un viejo aliado de Cuba de tiempos de la Guerra Fría y el bloque socialista de este.
Oskar Fischer fue en 1976 el último jefe de la diplomacia de la RDA que viajó a La Habana. Ningún ministro de Exteriores de Alemania occidental visitó en cambio Cuba, tampoco antes de la revolución de 1959.
