
Ciudad de México, 19 set (elmundo.cr) – A un año del terremoto en México, la Oficina de Derechos Humanos en el país asegura que “los daños aún no están superados y que un número considerable de familias sigue en situaciones difíciles”.
Los sismos afectaron especialmente a algunas de las poblaciones más vulnerables y marginadas en el país.
“Los esfuerzos de recuperación no deben perpetuar la discriminación. Debe garantizarse que la reconstrucción sirva para superar las condiciones preexistentes” recordó el representante de la oficina, Jan Jarab.
Además, dado que muchos de los afectados son indígenas, deben garantizar que, por ejemplo, la oferta de vivienda sea “culturalmente adecuadas”.
Para la ONU los beneficiarios deben participar en los programas de reconstrucción. “Sólo así se puede reducir el riesgo de ineficacia, discriminación o corrupción en estos procesos”, dicen en el comunicado.