San José, 24 oct (elmundo.cr)- La expresidenta de la República (2010-2014), Laura Chinchilla, confirmó esta noche que le solicitó al entonces director de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS), Mauricio Boraschi, un informe sobre el empresario del cemento chino, Juan Carlos Bolaños.
Chinchilla afirmó como ciertas las aseveraciones efectuadas por el diputado oficialista Ottón Solís, durante la sesión de la Comisión Especial que investiga los créditos bancarios.
Durante su gestión, la exmandataria pidió documentación sobre las empresas de Bolaños, por medio de diligencias “apegadas a la ley” y orientadas a garantizar la integridad de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) y de su entonces directora, Vanessa Rosales.
Las gestiones de la expresidenta se dieron a raíz de las preocupaciones que le hizo llegar la propia Rosales, sobre supuestas presiones “indebidas” que venía recibiendo de parte del empresario y contratista de la CNE, Juan Carlos Bolaños.
Lo anterior en relación con un reclamo de indemnización. Dicha queja se realizó, según dice Chinchilla, conforme a criterios técnicos de la comisión y del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), lo que “llevó al importador del cemento chino a recurrir a diversos tipos de presión”.
“Es importante dejar sentado que posibles casos de corrupción, presiones a funcionarios para que actúen en un sentido concreto, tráfico de influencias, y similares; ponen en peligro la estabilidad de las instituciones del país, razón por la cual procedí de dicha manera”, manifestó.
La expresidenta de la República aseguró que, como resultados de dichas gestiones, le consta que se elaboró un expediente que de acuerdo a la legislación del país, se debió haber quedado en los archivos de la DIS.
Chinchilla agregó que, ni ella, ni sus más cercanos colaboradores de aquel entonces, tienen evidencia de si el empresario Bolaños visitó Casa Presidencial durante el gobierno anterior. También señaló que no era una persona “bienvenida”.