
San JosĆ©, 19 set (elmundo.cr) – La CĆ”mara Costarricense de la Industria Alimentaria (Cacia) seƱaló que la propuesta del gobierno ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), es “excesiva en impuestos y carente de reforma estructural a largo plazo”.
Maurizio Musmanni, presidente de Cacia, indicó que Ā«la propuesta planteada genera importantes preocupaciones, principalmente por una muy alta carga de nuevos impuestos y tasas tributarias y una propuesta de reducción de gasto pĆŗblico que podrĆa ser mĆ”s ambiciosaĀ».
Ā«En medio de una profunda recesión económica como la actual y con una tasa de desempleo que afecta a una cuarta parte de la población económicamente activa, la vĆa de los impuestos destruye mĆ”s valor del que genera y reduce aĆŗn mĆ”s la posibilidad de reconstrucción de los puestos de trabajo eliminados a raĆz de las medidas sanitarias tomadas en los Ćŗltimos seis mesesĀ», agregó.
Asimismo, manifestó que Ā«las menciones de medidas temporales en materia de movilidad laboral voluntaria, la eliminación de cierto tipo de exoneraciones al impuesto de renta, la congelación de salarios mientras la deuda pĆŗblica supere el 60% del PIB u otras iniciativas en trĆ”nsito en la Asamblea Legislativa para unificar salario, eliminar pluses a futuros funcionarios o suspensión de anualidades de manera temporal, son medidas necesarias pero aĆŗn tĆmidas que no se visualizan aĆŗn como soluciones reales a travĆ©s de una verdadera reforma estructural del EstadoĀ».
Musmanni aseguró que Ā«la Ćŗnica vĆa realmente responsable y efectiva es la de un replanteamiento del tamaƱo, objetivos, indicadores de desempeƱo y rendición de cuentas del Estado costarricenseĀ».
Ā«No podemos aceptar la tesis de que se le darĆ” estabilidad a la economĆa a travĆ©s de mĆ”s impuestos o con mayor endeudamiento, pues serĆ”n fondos destinados a financiar el mismo Estado que el sector polĆtico se resiste a hacer mĆ”s eficiente y en pocos meses estaremos exactamente en el mismo debateĀ», aƱadió.
Cacia plantea la necesidad urgente de una agenda polĆtica centrada en temas de reactivación, el empleo y progreso social, las propuestas de ellos son:
- Eliminación de distorsiones, inequidades, disparadores del gasto, abusos y excesos, actuales y futuros en materia de remuneraciones en el sector público.
- Medidas permanentes y no transitorias, de reducción de las cargas sociales que incentivan la informalidad.
- Sometimiento de todas las instituciones del Estado a la rigurosidad de la regla fiscal, de manera consistente y sin ninguna excepción.
- Presupuestos y transferencias de Hacienda hacia poderes de la República e instituciones descentralizadas deben iniciar proceso de reducción, evaluación de retorno financiero y social, sistema de rendición de cuentas y definición de responsabilidades. Urge aplicación de estos criterios en Poder Judicial y sector educación.
- Eliminación del pago mensual de pensiones, cuyo monto no es acorde a la cotización real y efectiva que el trabajador aportó durante su vida laboral, con excepción de las pensiones de subsistencia para las personas en condición de pobreza extrema.
- Unión, fusión, reducción y replanteamiento de procesos administrativos duplicados entre instituciones pertenecientes a las mismas Ôreas rectoras.
- Evaluación de la rentabilidad social de todas las instituciones para replantear aquellas cuyo retorno social es ya negativo o muy bajo.
- Simplificación profunda y generalizada de trÔmites y requisitos creadores de burocracia innecesaria que utiliza recursos del Estado y de los pagadores de impuestos, sin generar valor y retrasan la creación de riqueza.
- Venta y apertura a competencia de empresas estatales como CORREOS, BICSA, BCR, RECOPE, INS, FANAL e ICE, acompaƱado con una polĆtica muy fuerte de apertura del mercado, eliminación de barreras de ingreso, promoción de inversión y competencia y una rĆgida polĆtica de control de prĆ”cticas monopolĆsticas.
- Cierre, revisión o reingenierĆa de empresas pĆŗblicas con utilidades netas negativas: SINART, CNP, JAPDEVA, INCOFER, por ejemplo.
Cacia concluye haciendo un llamado a los diputados para que Ā«orienten sus planteamientos a la deuda que dejó la reforma fiscal de 2018, en la que las diversas fuerzas polĆticas y el Poder Ejecutivo se comprometieron con los elementos propios de reducción del gasto pĆŗblico, y que a la fecha, no ha sucedidoĀ».