
San José, 6 dic (elmundo.cr) – La campaña del candidato presidencial del Partido Liberación Nacional, José María Figueres, utilizó un video de una mujer en pobreza como instrumento político.
En el video una señora de apellido Campos, vecina de Pérez Zeledón, muestra su casa, las condiciones de pobreza en las que vive y afirma que quiere trabajar, pero no hay opciones.
“Paso hambre porque no consigo dinero y todas las noches me acuesto con la preocupación de que al día siguiente habrá más necesidades”, agrega.
Además, en el video la señora afirma que si vota por José María Figueres recibirá ayudas.
Ante estas declaraciones Figueres indicó que “por primera vez en muchas décadas, en Costa Rica vuelve a haber hambre. Personas que no comen 3 veces al día, mujeres que son jefas de hogar y están sin trabajo, sin saber cómo solucionarán el hambre que pasan sus hijos. Y amanecen con esa triste realidad todos los días”.
Desde la campaña de Figueres indicaron que ese material no es oficial y no estaba contemplado para ser publicado en redes sociales, pues era un “material en bruto”.
La culpa fue asumida por el coordinador de prensa, Carlos Roverssi, quien anunció la tarde de este lunes que se separa de la campaña de Figueres.
Roverssi aseguró que «la vecina de la zona quiso expresar su orgullo y esperanza a la bandera liberacionista, así como a un eventual Gobierno de José María Figueres».
«En ocasiones se peca por acción y otras por omisión, en este caso, se pecó por omisión al no revisar el material de previo, por lo tanto, en conversaciones sostenidas con el jefe de campaña y este servidor hemos acordado separarme de la coordinación del equipo de prensa», concluyó.
Es muy frecuente que la pobreza sea utilizada por candidatos que buscan obtener más votos en las comunidades con mayor marginación, prometiéndoles que su situación económica cambiará.
Al final estas estrategias de campaña para captar el voto de los ciudadanos que viven en mala condición económica solo quedan en promesas.
Pues los ciudadanos que viven en pobreza son el público favorito de los políticos hasta el día de la votación, pues la mayoría de las veces se vuelven a acordar de ellos hasta la próxima campaña electoral cuando necesitan de nuevo sus votos.