Liga Deportiva Alajuelense sigue moviendo piezas dentro de su estructura deportiva de cara a la temporada 2026-2027.
Mientras el club trabaja en la reconstrucción del primer equipo tras un semestre para el olvido, también comenzaron ajustes internos en las divisiones menores rojinegras.
Uno de los movimientos más recientes involucra directamente al apellido Ramírez.
Andrés Ramírez, hijo del histórico técnico Óscar Ramírez, se integrará al cuerpo técnico de la categoría U-14 de Alajuelense como asistente técnico. El técnico es José Vargas
El joven de 23 años continuará ligado a la institución después de la etapa que vivió junto a su padre en el primer equipo rojinegro.
Primero acompañó al “Macho” cuando regresó a la Liga como coordinador de desarrollo y rendimiento. Posteriormente, cuando Óscar Ramírez asumió el banquillo del primer equipo, Andrés pasó a trabajar como videoanalista dentro del cuerpo técnico.
Sin embargo, durante las últimas semanas surgieron comentarios y críticas en distintos espacios digitales donde se le señaló como asistente técnico del primer equipo, algo que él mismo decidió aclarar públicamente.
“Quiero aclarar que yo en ningún momento agarré el papel de asistente técnico. Desde el primer día que estuve en el primer equipo fue como analista de video, con otro compañero, Rodrigo. Y desde ahí hasta el último día siempre fuimos los analistas de video”, expresó Andrés Ramírez en entrevista con La Nación.
El joven aseguró que nunca asumió funciones de asistente y que tampoco pretendió ocupar un cargo para el cual considera que todavía necesita preparación y experiencia.
“Eso de asistente técnico nada que ver, ese rol yo nunca lo tomé y siempre era videoanalista. Me molesta porque yo no tengo ni la experiencia, no tengo el currículo, no tengo de dónde llegar a un equipo como la Liga, en Primera División, donde hay mucho en juego, llegar y decir que es que yo quiero ser asistente técnico y listo”, manifestó.
Incluso, reconoció que todavía entiende el camino que debe recorrer dentro del fútbol antes de aspirar a puestos de mayor responsabilidad.

“Yo sé que para llegar a ser asistente técnico, tengo que pasar muchas batallas. Tengo que llevar mucho palo y tener gloria”, añadió.
Andrés también explicó que aceptó integrarse al proyecto de su padre por un tema completamente familiar y de confianza.
“Como lo dije desde las primeras entrevistas, yo estuve ahí porque papi me pidió esa ayuda, como analista de video”, comentó.
Ahora, tras la salida de Óscar Ramírez del primer equipo y en medio de la llegada del español Ismael Rescalvo como nuevo entrenador manudo, Andrés Ramírez continuará formando parte de la estructura rojinegra, aunque esta vez enfocado en el desarrollo de jóvenes talentos dentro de la categoría U-14.
El movimiento refleja otra de las líneas que Alajuelense busca fortalecer para esta nueva etapa:
apostar por la formación, la estructura integral y el trabajo en divisiones menores como base del proyecto deportivo hacia el futuro.