El nombre de Alejandro Bran sigue en el aire dentro de Liga Deportiva Alajuelense.
No por lo que hace en la cancha, sino por lo que ocurrió fuera de ella. Y desde entonces, su situación se convirtió en un tema que todavía no tiene cierre.
El jueves anterior, el mediocampista protagonizó un episodio en el condominio donde reside, en La Sabana. La escena no pasó desapercibida. Hubo discusión, presencia de seguridad privada y, posteriormente, intervención de la Fuerza Pública.
Según trascendió, Bran se encontraba en medio de un altercado con otras personas y, de acuerdo con los reportes, en un estado que donde sin duda hubo alcohol de por medio.
El hecho escaló lo suficiente como para encender alertas en el club.
Y la reacción fue inmediata.
Desde el viernes, el jugador quedó separado del primer equipo, en una decisión que también incluyó a Kenneth Vargas, aunque en su caso por un tema físico, ya que se encuentra en recuperación.
A partir de ahí, Bran desapareció de la dinámica rojinegra.
No estuvo en el partido del sábado ante Herediano, en el que Alajuelense cayó 2-1. Tampoco formó parte del grupo en los días posteriores. El equipo tuvo libre domingo y lunes, y este martes volvió al trabajo.
Ahí estaba la expectativa.
Ahí estaba la pregunta.
Porque el equipo regresó a los entrenamientos… pero no todos.
Alejandro Bran no se presentó a las prácticas con el grupo. Sigue con el equipo de Bryan Ruiz, la Sub-21.
Su situación sigue bajo análisis interno y, por ahora, no hay una fecha clara para su regreso.
La decisión final no pasa por el vestuario ni por el calendario.
Pasa por Óscar Ramírez.
El técnico será quien determine cuándo —y si— el mediocampista vuelve a integrarse al equipo.
Mientras tanto, el caso sigue abierto.
Y Bran, lejos de la cancha del primer equipo.