Por Rodolfo Chisleanschi (dpa)
La Serena (Chile), 19 jun (dpa) – Aunque sin convencer, Uruguay consiguió clasificarse para los cuartos de final de la Copa América de fútbol de Chile al empatar 1-1 ante Paraguay en la última jornada del Grupo B.
Dos goles de cabeza, el primero del uruguayo José María Giménez a los 27 y el segundo del paraguayo Lucas Barrios a los 44, dieron forma a una igualdad que permite a los guaraníes mantener el invicto y evitar al local Chile en la próxima ronda.
Con la tranquilidad de la clasificación asegurada, Paraguay arrancó mucho mejor, más allá de los cambios introducidos por Ramón Díaz, que dio descanso a Roque Santa Cruz, Víctor Cáceres, Pablo Aguilar y Derlis González.
La fórmula de los guaraníes, sencilla pero cada vez más afianzada, de poner la pelota sobre el césped, asociarse para tocar, apoyarse en el delantero que en cada ataque actúa como pivot y aprovechar la velocidad de Edgar Benítez y Raúl Bobadilla por afuera, le permitió a la “Albirroja” ganar la mitad de la cancha y comenzar a complicar a Muslera.
A los 12 minutos, un córner de Bobadilla propició la priemra acción de peligro: ganó por arriba Haedo Valdez y Bruno Valdez, casi en palomita, remató rozando el palo derecho cuando Muslera apenas miraba.
Uruguay, en cambio, no encontraba la manera de acercarse al arco de Villar. Incapaz de hacer correr el balón con criterio, sus opciones se limitaban a algún pelotazo imposible de alcanzar para Hernández o Cavani, o a alguna excursión de Maxi Pereira por derecha, ninguna con final adecuado.
Pero como el fútbol es una de las máximas expresiones de lo imprevisto, ocurrió lo impensable. A los 27, Carlos Sánchez lanzó un córner desde la derecha, el juvenil José María Giménez se elevó como si fuera un rematador de vóleibol y su potente cabezazo picó y se metió junto al travesaño.
El 1-0 alteró el escenario. Perdió la posesión Paraguay, dejó de pasar por los pies de Ortigoza y fue creciendo la “Celeste”. Carlos Sánchez comenzó a conformar un tándem interesante con Maxi Pereira y por la derecha Uruguay encontró una vía para la creación de peligro. Y además, sus jugadores siguieron ganando por arriba en el área guaraní.
Así, a los 36, otro córner de Sánchez cabeceado por Giménez motivó una gran atajada de Villar, y en la continuidad de la jugada, Cavani quedó sin marca dentro del área pero desvió el remate final.
Pero volvió a suceder algo fuera de libreto. A los 44, Paraguay obtuvo un córner después de muchos minutos sin merodear el área rival, lo lanzó Benítez y esta vez el que saltó más que nadie fue Lucas Barrios: 1-1 que en definitiva dibujó mejor lo ocurrido en el desarrollo del partido durante los 45 minutos iniciales.
El inicio del complemento enseñó las mismas coordenadas que el comienzo del choque: mejor Paraguay con la pelota, más ordenado y criterioso ante un rival con muchas ganas pero casi nada de juego. Hasta que a los 61, en una carrera para recuperar la posición defensiva, Néstor Ortigoza sufrió una lesión muscular en la cara posterior del muslo izquierdo, que casi con seguridad lo dejará fuera de la competición.
Paraguay sintió el golpe de perder a su conductor y Uruguay dio un paso al frente. Dos carreras de Álvaro Pereira por izquierda terminaron en centros que, en el primer caso, no alcanzaron a conectar Cavani y Stuani, y en segundo fue cabeceado desviado por el mismo Stuani. Y enseguida, Villar se lució ante un remate cercano de Cavani.
Pero el envión de los charrúas apenas duró unos minutos. Se recompuso Paraguay, Díaz mandó a la cancha a Derlis González para frenar las subidas de Álvaro Pereira, y a partir de la velocidad y habilidad del puntero derecho volvió a inclinar la balanza a su favor ante el nerviosismo de los hinchas celestes -amplia mayoría en las tribunas- que veían cómo su equipo era incapaz de asegurar la clasificación.
Tabárez apeló a la velocidad de Cristian Rodríguez para buscar la profundidad que no encontraba, y un par de corridas del Cebolla por izquierda sembraron inquietud en el área de Villar, pero sin hallar un rematador. Los paraguayos, por su parte, se fueron conformando con un empate que, como mínimo, les asegura el segundo puesto en el Grupo B, a la espera de lo que haga más tarde Argentina ante Jamaica.
Pero aun así crearon la última situación clara del partido, una media vuelta de Derlis González que Muslera logró desviar con esfuerzo.
Al final, el 1-1 dejó medianamente conforme a los dos, porque Paraguay mantuvo su invicto en tanto Uruguay, que sigue sin convencer, logró continuar en carrera, más allá de que ahora su rival en cuartos de final será probablemente un Chile que mete miedo.