Una carretera vacía, la noche encima y una cruz al fondo. Ese fue el escenario que eligió John Paul Ruiz, uno de los cuatro jugadores separados por indisciplina, para lanzar un mensaje silencioso… pero con destinatario claro.
“El mundo puede fallarte, pero Dios nunca lo hará”, escribió Ruiz en su cuenta de Instagram, justo cuando la delegación de Liga Deportiva Alajuelense llegaba a Honduras, este domingo por la noche, para disputar el partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa Centroamericana ante Motagua.
Lo que parecía una jornada rutinaria previo a un duelo internacional, se convirtió en un día movido desde las primeras horas. Todos los futbolistas del equipo estaban citados a las 6:00 a. m. en el Centro de Alto Rendimiento (CAR), pero cuatro no cumplieron. Algunos llegaron tarde. Otros, en condiciones inapropiadas para entrenar, mucho menos para volar. Y el club actuó: se quedaron fuera.
Los nombres son conocidos: Creichel Pérez, Deylan Paz, Deylan Aguilar y John Paul Ruiz, todos separados del viaje por violar el reglamento interno, según confirmó el gerente deportivo Carlos Vela.
De los cuatro, John Paul Ruiz fue el único que se expresó públicamente, aunque de forma velada. La imagen y la frase no mencionan nombres, ni hechos. Pero el contexto lo dice todo.
El resto del plantel llegó a Tegucigalpa minutos antes de las 9:00 p. m., tras un día largo y con la presión de tener que remontar el 1-0 adverso ante Motagua. El partido se jugará este martes 30 de setiembre a las 8:00 p. m. (hora de Costa Rica).
En el ambiente rojinegro, hay dos certezas: la clasificación aún está en juego… y el reglamento también.
