Fernando “Bocha” Batista endureció todavía más su postura dentro de la Selección Nacional.
Después de apartar a Alejandro Bran del microciclo de trabajo de la Tricolor, este martes por la mañana, el técnico argentino tomó una nueva decisión disciplinaria y separó a dos futbolistas más vinculados al altercado ocurrido durante la madrugada del lunes en el bar La Santa, en Los Yoses de Montes de Oca. Esto pasó hoy, al mediodía.
Se trata de:
Warren Madrigal, del Nashville SC de la MLS; y Kenneth Vargas, futbolista del Hearts de Escocia que actualmente se encuentra a préstamo en Liga Deportiva Alajuelense.
Según pudo constatar internamente la Federación Costarricense de Fútbol, los cuatro jugadores también estuvieron presentes en el lugar donde ocurrió el incidente que terminó incluso con detonaciones y evidencia balística en vía pública.
Es el mismo caso en el que previamente apareció involucrado Alejandro Bran.
La situación explotó desde horas de la madrugada del lunes, cuando autoridades recibieron reportes sobre disparos en las inmediaciones del centro nocturno La Santa.
Posteriormente, la Municipalidad de Montes de Oca confirmó oficialmente que dentro del establecimiento ocurrió “una situación de tensión entre dos grupos de personas”, lo que provocó que varios involucrados fueran retirados del sitio.
Después, ya en las afueras, se produjeron las detonaciones.
El caso pasó rápidamente a manos del Organismo de Investigación Judicial y actualmente se mantienen bajo resguardo grabaciones de cámaras de seguridad de la zona.
Dentro de la Fedefútbol, la molestia creció conforme avanzaron las horas y aparecieron nuevos detalles relacionados con la presencia de jugadores convocados al microciclo.
ElMundo.CR conoce que hubo otro seleccionado nacional presente en el lugar aquella noche.
Sin embargo, distintas fuentes señalan que abandonó el establecimiento varias horas antes de que ocurrieran los incidentes que hoy son investigados.
Por eso, no fue incluido dentro de las medidas disciplinarias tomadas por Batista.
La decisión del entrenador argentino representa una señal muy clara alrededor del manejo interno que pretende imponer en la Tricolor.
Desde su llegada, el “Bocha” dejó claro que el orden y la disciplina serían aspectos fundamentales dentro de su proyecto.
Y este episodio terminó convirtiéndose en la primera gran prueba de autoridad para el cuerpo técnico.
Costa Rica se encuentra actualmente preparando los amistosos internacionales contra Colombia e Inglaterra, compromisos que forman parte de la fecha FIFA de junio.
La Tricolor enfrentará primero a Colombia en Bogotá y posteriormente viajará hacia Orlando, Estados Unidos, donde jugará ante Inglaterra el próximo 10 de junio.
Sin embargo, el enfoque deportivo quedó completamente golpeado por una situación que terminó generando tensión interna dentro del grupo.
Tal y como informó previamente ElMundo.CR, el ambiente durante el entrenamiento del lunes fue descrito por fuentes cercanas como “un cementerio”.
Las bromas desaparecieron, el ambiente habitual de concentración cambió por completo y la preocupación terminó apoderándose del entorno de la Selección.
Ahora, Batista intenta enviar un mensaje contundente:
en su proceso, la disciplina no será negociable.