
Redacción, 17 mar (elmundo.cr) – “Sudáfrica no pagó sobornos”. De esta manera se defiende el ministro sudrafricano de Deportes, Fikilie Mbalula, un día después de la publicación de un informe de la FIFA en el que se aseguró que la corrupción jugó un papel fundamental en la atribución del Mundial de 2010.
“Sudáfrica no pagó sobornos y tampoco conspiró para obtener ilegalmente el derecho de acoger el Mundial FIFA-2010”, señaló Mbalula a la prensa este jueves.

Sobre este aspecto incidió e insistió en la versión oficial de las autoridades sudafricanas que dicen que el pago de 10 millones de dólares que su Gobierno hizo a la Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe de Fútbol (Concacaf) estaba destinado a promover “el desarrollo del fútbol entre la diáspora africana”.
Por su parte, la FIFA, en una primera versión de su informe y basándose en una investigación de la justicia estadounidense, acusó a Sudáfrica de haber pagado esta cantidad en sobornos, incluyendo al polémico exvicepresidente de la federación internacional Jack Warner, para la obtención del Mundial 2010, según los documentos hechos públicos el miércoles.
Sin embargo, horas más tarde publicó una aclaración, explicando que el gobierno del fútbol mundial “no pretendía vincular a Sudáfrica con la corrupción para obtener su Copa del Mundo, la primera que se celebró en suelo africano”.
“El acta de acusación estadounidense, sobre el que la FIFA ha apoyado su solicitud de restitución, únicamente acusa a algunos individuos de comportamientos criminales”, señaló el segundo comunicado.