El regreso de Hernán Medford al banquillo del Deportivo Saprissa fue contundente en el marcador, pero más profundo en el discurso. La goleada 6-0 ante Carmelita, por el Torneo de Copa, marcó un debut exitoso para el “Pelícano”, aunque sus palabras posteriores dejaron un mensaje que no pasó desapercibido en Tibás.
Medford destacó la actitud de sus jugadores y recalcó que, ante un rival de Segunda División, Saprissa solo tenía una obligación: ser dominante y efectivo. El equipo respondió con seis goles y el arco en cero, dos aspectos que el entrenador subrayó como claves en este arranque.
“No nos hicieron gol y eso es importante”, resumió el técnico, satisfecho con la contundencia ofensiva mostrada por su equipo.
El mensaje hacia atrás
Sin embargo, más allá del resultado, Medford introdujo un tema incómodo al referirse al ciclo anterior y a la salida de Vladimir Quesada, quien dirigía al equipo antes de su llegada.
“Si el colega que antes estaba no está en este momento, no es por culpa de él, es por culpa de los jugadores. Yo, como jugador, aceptaba mi culpa. De hecho, ellos lo saben”, afirmó.
La frase reabre el debate interno en Saprissa y traslada la responsabilidad directamente al camerino, dejando claro que el cambio de entrenador no borra las deudas pendientes de los futbolistas.
Respaldo, pero con condiciones
Medford también se refirió a los silbidos que recibieron algunos jugadores, entre ellos Marvin Loría, y adoptó una postura clara: respaldo desde el banquillo, pero exigencia desde la cancha.
“El jugador debe demostrar lo que es. Yo soy de los que respaldan y, si tienen calidad, los respaldaré. Pero el jugador debe comprender que debe cambiar cosas para que la afición cambie también”, sentenció.
El mensaje es directo: el apoyo del entrenador no es incondicional si no hay respuesta futbolística y actitud acorde a la camiseta.
Respeto y advertencia
Pese al tono firme, Medford también hizo un llamado al respeto hacia el técnico saliente, recordando su aporte al club y al fútbol nacional.
“Tiene que haber un respeto por la persona que estuvo acá. Él le ha dado mucho a este país y a esta afición; hay que ser agradecidos con él”, agregó.
Finalmente, el entrenador bajó cualquier intento de euforia y recordó que el verdadero reto está por venir. Saprissa ya piensa en San Carlos, rival del domingo a las 3:00 p. m. en el estadio Ricardo Saprissa, por el campeonato nacional.
Medford se mostró tranquilo con el arranque, pero dejó claro que una goleada en Copa no garantiza nada en el torneo local. Saprissa ganó, sí, pero el mensaje fue más profundo: el cambio empieza en los jugadores, no solo en el banquillo.