En el Ricardo Saprissa se respira confianza, y el partido de este viernes fue una clara demostración. El conjunto tibaseño controló con holgura a un San Carlos que optó por encerrarse y aguantar, pero que terminó pagando cara su pasividad con una derrota por 2-0.
Desde los primeros compases del juego, los locales se apoderaron del balón, del ritmo y de las ocasiones. No fue necesario esperar mucho para notar que la visita apenas aspiraba a resistir el vendaval morado. Mientras Esteban Alvarado apenas ensuciaba los guantes, Alexandre Lezcano sostenía el cero con atajadas determinantes.
El primer tanto cayó al minuto 32 en los botines de Marvin Loría, quien encontró espacio al borde del área y definió con precisión hacia el rincón. Un remate impecable que abrió el marcador y desató la fiesta en La Cueva.
Pero el dominio no fue solo resultado, fue también forma. Kenay Myrie volvió a dejar claro por qué es una de las figuras emergentes del equipo: potencia, decisión y desborde en cada acción. En una jugada memorable, dejó atrás a dos rivales por velocidad y generó una oportunidad clara que terminó en los pies de Gustavo Herrera, cuyo remate fue desviado por Lezcano.
Herrera también fue titular y mostró desparpajo. Tiene condiciones, pero todavía necesita mayor pausa en el último pase y confianza para consolidar su papel protagónico.
En la segunda mitad, el libreto no cambió demasiado. San Carlos apenas logró un par de insinuaciones, pero sin contundencia. Una de las jugadas más celebradas llegó cuando Pablo Arboine revivió su mejor versión defensiva y cortó con una barrida quirúrgica una escapada clara de Rachid Chirino.
El 2-0 definitivo llegó gracias a Nicolás Delgadillo, quien ingresó de cambio y firmó su gol con una acción individual que dejó atrás a la zaga norteña. El argentino definió con clase y terminó de cerrar una noche redonda.
Saprissa también encendió las alarmas con la salida de Myrie al 71’, por una molestia. El jugador fue ovacionado por el estadio al abandonar el campo, en un gesto que refleja su crecimiento en el equipo.
Con esta victoria, los dirigidos por Paulo Wanchope no solo suman su segunda victoria en el campeonato nacional, sino que fortalecen su estado anímico de cara al próximo compromiso en la Copa Centroamericana, el martes en Belice.