El nombre volvió a aparecer en el momento más sensible.
A pocas horas de la asamblea en la Federación Costarricense de Fútbol, surgió una versión que involucra al expresidente federativo Rodolfo Villalobos en la búsqueda de apoyos para la candidatura de Roberto Artavia.
Según consultas realizadas por ElMundo.CR, se intentó obtener la versión de Villalobos desde el pasado 26 de marzo, sin éxito. El 8 de abril se reiteró la gestión mediante llamada telefónica y el 9 de marzo se envió un mensaje vía WhatsApp con una pregunta directa: si, como expresidente de la Fedefútbol, estaba contactando a asambleístas para pedir respaldo a Artavia.
No hubo respuesta.
Ante ese escenario, el propio presidente del Deportivo Saprissa fue consultado sobre el tema.
“Pregúntele a él porque yo no se lo he pedido, aunque le agradezco el gesto. Claramente él conoce mis atestados y trayectoria; además de que durante su mandato y de manera pro-bono, junto a Lanzo Luconi, Alberto Trejos y Margaret Grisby hicimos un trabajo de estrategia para la Federación”, respondió Artavia.
La declaración introduce un matiz relevante: no niega el respaldo, pero asegura que no fue solicitado.
Sobre la relación entre ambos, el dirigente morado explicó que su vínculo se originó en un proceso institucional.
“Yo formé parte de un Comité Ad-hoc, con la primera dama de entonces y Alan Saborío, entonces de Deloitte, para la supervisión y transparencia del Mundial Femenino que se jugó en nuestro país y que estaba bajo la coordinación de Víctor Umaña. Rodolfo nos convocó y en esa ocasión le vi por primera vez”, detalló.
Villalobos, quien presidió la Fedefútbol entre 2014 y 2023, se ha mantenido al margen de la vida pública del fútbol nacional en los últimos años. Sin embargo, su nombre conserva peso en el entorno político del deporte.
Durante su gestión, incluso, dio un salto al plano internacional.
En marzo de 2023 fue elegido miembro del Consejo de la FIFA en representación de Centroamérica, órgano que trabaja directamente con el presidente Gianni Infantino.
Hoy, en medio de una elección marcada por tensiones, su figura vuelve a aparecer.
Sin confirmación directa de su parte.
Y con una respuesta que, más que cerrar el tema, lo mantiene abierto.