Las lágrimas de Lionel Messi tras la dramática clasificación de Argentina a los cuartos de final del Mundial 2026 no solo conmovieron a los aficionados. También llevaron a Thierry Henry a recordar una de las historias más reveladoras que vivió junto al capitán argentino durante su etapa en el Barcelona.
El exdelantero francés, campeón del mundo en 1998 y compañero de Messi durante tres temporadas en el club catalán, aseguró que el “10” tiene una capacidad única para transformar la frustración en una motivación casi imposible de detener.
“Primero que nada, mírenlo… mírenlo llorar, y lo que significa, cuánto significa para él y su equipo. Nos recuerda que es humano. Porque erró algunos penales. Y luego nos vuelve a recordar que no es humano”, expresó Henry.
Pero fue una anécdota de un entrenamiento la que terminó robándose la atención.
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— lázaro. 🇨🇻 (@lazarocabj_) July 7, 2026
“No hay que despertar a la bestia”
Henry recordó que, durante una práctica con el Barcelona, Messi recibió una falta que el entrenador decidió no sancionar.
El argentino reclamó de inmediato.
La respuesta del técnico fue tajante:
“Dejá de quejarte, eso puede pasar en un partido”.
Según Henry, esa frase cambió por completo la actitud de Messi.
“Lo miré y le cambió el chip”, recordó.
A partir de ese momento ocurrió algo que todavía lo sorprende años después.
“Fue, recuperó la pelota y anotó un gol. Volvió a recuperar la pelota y marcó otro. La robó una tercera vez y volvió a hacer otro gol. Después se dio vuelta y dijo: ‘La próxima vez, cobrá falta'”.
Henry confesó que nadie volvió a discutir la decisión del entrenador.
“Todos dijimos: ‘Sí, sí… la próxima cobrá falta’. Porque es simplemente imparable. Cuando entra en ese estado de ánimo, es muy difícil detenerlo”.
El Messi que aparece cuando más lo necesitan
El francés aseguró que eso mismo fue lo que volvió a ver durante el duelo entre Argentina y Egipto.
Messi había fallado un penal, pero cuando la Albiceleste estaba al borde de la eliminación apareció para cambiar el partido: primero asistió a Cristian Romero para el descuento y luego marcó el gol que inició la remontada antes del definitivo 3-2.
“Cuando su equipo lo necesita, él eleva su nivel. Empezó a agarrar la pelota, a gambetear rivales y a intentar cambiar el partido. Me hizo recordar cuando jugaba con él”, afirmó.
Incluso reconoció que hubo ocasiones en las que, estando dentro del terreno de juego, se detenía unos segundos únicamente para admirar lo que estaba haciendo su compañero.
“A veces metía unos goles y yo me quedaba pensando: ‘¡Wow!’. Después reaccionaba porque me daba cuenta de que el partido seguía”.
“Esto es cosa de Hollywood”
Henry cerró su reflexión con una frase que resume lo que significó para él compartir vestuario con el considerado por muchos como el mejor futbolista de todos los tiempos.
“Esto es cosa de Hollywood. Si alguien escribiera un guion con una historia así, pensarías que el director exageró. Pero Messi escribe historias que parecen imposibles”.
Las lágrimas del capitán argentino tras la clasificación reflejaron la tensión de un partido inolvidable. Las palabras de Thierry Henry, mientras tanto, terminaron ofreciendo una explicación de por qué, incluso después de fallar, Messi sigue encontrando la manera de convertirse en el héroe de su equipo.