Jafet Soto es un personaje astuto. Sabe ponerse diferentes trajes según las circunstancias, cuando el viento le sopla a favor y también cuando lo hace en contra. Él siempre sabe a qué versión de sí mismo acudir.
Hoy, el Club Sport Herediano está contra la pared en lo deportivo y contra las cuerdas en el plano institucional, particularmente con el tema del nuevo estadio, cuya construcción ha sido una historia de postergaciones. El proyecto, que debía devolverle al equipo una casa desde 2020 —año en que se demolió el Eladio Rosabal Cordero—, volvió a patear la bola hacia adelante. Pero ese tema lo abordaremos más adelante, con detalles sobre préstamos, plazos y avances reales.
Ahora corresponde centrarse en lo deportivo, porque lo que vive el Herediano en la cancha requiere una lectura honesta.
Y lo primero es aclararle algo a Jafet Soto Molina: yo no fui quien publicó la información sobre el tema económico.
Este asunto se comenta desde hace semanas en foros de aficionados florenses, y fue un comunicador cercano a usted, Enrico Villegas, quien lo confirmó públicamente en su programa. Además, La Teja fue el medio que aseguró que la molestia de sus jugadores tiene relación con el pago pendiente por el premio de campeonizar en mayo pasado.
Sin embargo, usted prefirió atacar a un “periodista liguista confeso”. Esa acusación es irrelevante.
Lo suyo es una táctica conocida: desviar la atención de los problemas que debe resolver.
Si me quiere usar como distractor, adelante. No pasa nada, querido Jafet. Aquí hay capacidad para ignorar ataques y mentiras.
Y puedo asegurar que lo que publicó La Teja no es mentira, porque tengo fuentes dentro de su camerino.
Sí, ese tema económico los ha tenido incómodos por meses.
💰 Lo que Jafet no aclara del todo
Usted le dijo a CRHoy que aún deben pagar un monto, pero que las negociaciones sobre esos premios se dieron “hace un mes”.
Conviene precisar algo para que el aficionado entienda: los bonos o premios se negocian antes de cada campeonato, no después.
Casi siempre los jugadores dejan esos acuerdos establecidos en sus contratos, y los clubes programan esos pagos con anticipación, incluso con apoyo de las televisoras que financian los derechos de transmisión.
En el caso de Herediano, existe un acuerdo económico con FUTV que contempla pagos no solo por ser campeón, sino también por llegar a la final. En clubes como Alajuelense y Saprissa, las condiciones son distintas.
Por eso, cuesta creer que recién en septiembre —cuatro meses después del título— se le haya “conmovido el corazón” para negociar ese incentivo. No, Jafet, ese tipo de compromisos se planifican desde antes, y usted lo sabe.
⚽ Sin excusas
El aficionado herediano siempre exige resultados, y con razón. Quiere ganar, quiere títulos, quiere orgullo.
Lo que no tolera son las excusas.
Y ya un sector importante del heredianismo está cansado de escuchar que “no nos quieren”, que “los árbitros están en contra”, que “en Unafut no nos soportan” o que “la prensa ataca al Team”.
No, Jafet. Su equipo no camina bien y eso es responsabilidad suya.
Por las malas decisiones tomadas en junio, por la deficiente planificación de la pretemporada —como lo señaló Orlando Moreira— y porque a estas alturas, jornada 13, el bicampeón nacional está más cerca del sótano que de las semifinales.
Esto no significa que no puedan levantarse; ya lo han hecho antes. Pero los problemas no se corrigen culpando a los demás.
🧱 Un patrón repetido
Si mis reportajes del pasado sobre la construcción del nuevo estadio —que terminaron en cobros millonarios por parte de la Municipalidad de Heredia y en procesos ante el Contencioso Administrativo— le incomodan, recuerde que eso no fue personal: fue periodismo.
Lo mismo con aquella gradería clausurada en el Carlos Alvarado por falta de permisos, y con tantos otros temas donde la opacidad fue protagonista.
Así que si hoy decide usarme como excusa para desviar la atención, adelante.
Ya estoy acostumbrado a ese tipo de comportamientos de su parte.
📍 Epílogo
No se le puede pedir entrega a los jugadores si se les debe dinero.
No se puede exigir compromiso si no se cumple con la palabra.
Y no se puede liderar un club con la mirada puesta en los demás cuando el verdadero incendio está dentro del propio camerino.